Las uruguayas Zoe Acosta y Romina Cetraro y la venezolana Keyla Marcucci cuentan sus recorridos, la pasión que las llevó a competir y cómo viven este desafío internacional en los Juegos Suramericanos.
El remo coastal ya comenzó a transitar su primera experiencia en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, pero para varias de sus protagonistas el desafío particular todavía estaba por comenzar. Es el caso de las uruguayas Zoe Acosta y Romina Cetraro y de la venezolana Keyla Marcucci, que llegaron a la ciudad con experiencia en el remo convencional y se preparan para afrontar una modalidad diferente.
Para Zoe Acosta, será un estreno absoluto. La uruguaya comenzó a remar a los 11 años, cuando una invitación de su escuela la acercó al deporte. “Lo probé, empecé a remar como hobby y fui mejorando”, contó.
Ahora afronta un desafío distinto. “Es la primera vez que lo hago. Estoy muy emocionada porque es totalmente un deporte aparte del remo convencional que conozco”, explicó. Además, comparte esta experiencia con una compañera que ya conoce la modalidad y puede ayudarla en sus primeros pasos.
Una pasión que nació en familia
Romina Cetraro, en cambio, ya conoce el coastal. Su primera experiencia fue en 2021, durante una Copa América, cuando la modalidad todavía comenzaba a desarrollarse. Desde entonces, volvió a practicarla cada vez que sus compromisos con el remo convencional se lo permitieron. “Siempre que tengo la oportunidad, me apunto”, contó.
Su llegada al remo también estuvo ligada a su familia. Fue su hermano, que practica remo olímpico, quien la animó a probar. “Me decía: ‘Che, tenés condiciones, ¿por qué no probás?’”. Comenzó a fines de 2013 y un año después llegó a la selección uruguaya.
Sobre el coastal, Cetraro destaca una característica que lo diferencia de otras experiencias. “Es una modalidad muy buena que llama muchísimo la atención. Sin duda que es la modalidad más entretenida porque todo puede pasar. Te podés caer, mil cosas”, señaló.
El deporte como forma de vida
Por su parte, Keyla Marcucci comenzó a remar a los 13 años, inicialmente por una cuestión de salud. Su familia, vinculada al deporte, también fue una influencia durante su infancia.
A los 33 años, continúa ligada al remo y encuentra en la actividad una motivación que excede la competencia. “Ante todo pasión, el compromiso, también por parte de necesidades de mi país. He logrado muchas cosas y creo que siempre ha sido un sueño de pequeño, porque tengo pasión”, explicó.
Su recorrido tuvo momentos buenos y otros más difíciles, pero todos forman parte de una trayectoria que valora por lo aprendido. “He tenido buenos momentos y otros no tanto, pero bueno, he aprendido a través del tiempo y me he llevado la experiencia”, afirmó.
Un desafío diferente
Marcucci contó que el equipo venezolano comenzó a prepararse desde abril para la competencia internacional. Sin embargo, el trabajo estuvo principalmente orientado al remo convencional, ya que el coastal es una especialidad nueva para ellas.
“Nos preparamos más que todo para el remo convencional, que es otro tipo de embarcaciones y otro tipo de distancias. Pero igual estamos aquí enfrentándolo y aprendiendo y disfrutándolo ante todo”, sostuvo.
Santa Fe, otra experiencia
La estadía también dejó impresiones entre las representantes extranjeras. Acosta contó que la delegación uruguaya lleva casi un mes en Santa Fe, donde pudo entrenar y alojarse fuera de la Villa.
Marcucci, por su parte, destacó el recibimiento pese a las bajas temperaturas de los primeros días. “Primero con mucho frío. La gente es superamable, me encantó el sitio y disfrutando ahorita un poquito de sol”, contó.
Cetraro también resaltó su llegada a la ciudad y encontró una similitud con Montevideo. “Nos sorprendió muchísimo la ciudad, lo prolija que es, limpia, me recuerda un poco a Montevideo, pero un poco menos locura. Y nada, la verdad que muy a gusto”, señaló.
Fuente: Juegos Suramericanos.