La imagen fue un regalo sorpresa de la familia de Cecilia, quien encontró en su fe un refugio durante distintos momentos de su vida.

A tres kilómetros de la localidad de Franck, un árbol de eucalipto de más de 100 años se transformó en una imagen de la Virgen de Fátima. Lo que comenzó como una intervención artística terminó convirtiéndose en un lugar de visita para vecinos y personas que llegan a conocer la escultura.
La iniciativa surgió como una sorpresa de la familia de Cecilia, propietaria del lugar y devota de la Virgen desde su infancia. La talla fue realizada por el artista Juan Carlos Nauneris, de San Jerónimo Norte, sobre el tronco de un árbol que no habían podido retirar, pese a intentarlo en dos oportunidades.
“Desde muy chica yo fui devota de la Virgen. No sé por qué, pero me gustó siempre su historia de los tres pastorcitos”, contó Cecilia. También recordó que, durante momentos difíciles, encontró en su fe un refugio y una forma de sentirse cerca de sus seres queridos.
Su devoción se profundizó a partir de un episodio de salud que atravesó su hija. Cecilia atribuye a la Virgen su recuperación: “Los médicos me han dicho que era un milagro y estamos las dos bien”.
El regalo de su familia fue una forma de reconocer esa historia de fe. Durante 15 días buscaron mantenerla alejada del lugar para que no descubriera la sorpresa. Finalmente, la imagen se dio a conocer antes de que estuvieran terminados todos los detalles, porque quienes pasaban por el camino ya comenzaban a detenerse.
Actualmente, la Virgen tallada en madera figura en Google Maps como un punto de interés y puede visitarse en las afueras de Franck.
Fuente: RTS Medios