La Semana de prevención del embarazo adolescente en América Latina 2025 se celebra del 14 al 20 de septiembre. Toda madre adolescente merece la oportunidad de aprender, crecer y construir el futuro con el que sueña.
Valeria Elías
RTS Medios
La mayoría de los embarazos en adolescentes no son intencionales. Ocurrieron durante una relación sexual sin protección anticonceptiva o por imposición. Prevenir embarazos recurrentes no planificados no es solo una prioridad de salud, también constituye una inversión en el bienestar, los derechos y las oportunidades de las madres adolescentes y sus hijos. Las madres adolescentes que reciben apoyo tienen mayores posibilidades de continuar estudiando, acceder a oportunidades laborales, tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva y construir futuros más saludables. María Florencia Bustos Lic. en Obstetricia y Puericultura (MP 8/15).
— ¿Por qué es importante prevenir el embarazo adolescente?
— Es importante prevenir el embarazo no intencional en la adolescencia porque estamos hablando de salud, de derechos y también de oportunidades. La adolescencia es una etapa de la vida en la que se están construyendo proyectos educativos, laborales, afectivos y personales. Garantizar el acceso a educación sexual integral, información, métodos anticonceptivos y servicios de salud permite que cada adolescente pueda decidir libremente si quiere tener hijos, cuándo y en qué momento de su vida.
Y hay algo que me parece fundamental: cuando hablamos de embarazo adolescente no podemos hablar solamente de prevención. También tenemos que hablar de las «mapaternidades» adolescentes que ya existen y de cómo las acompañamos.
El lema de la Semana de Prevención del Embarazo Adolescente 2026 de OPS es justamente «Ayudando a las madres adolescentes a prosperar: prevenir embarazos recurrentes no planificados y construir futuros saludables». El enfoque de este año amplía la mirada: no solamente prevenir un primer embarazo, sino también prevenir embarazos recurrentes no planificados y garantizar que las adolescentes que ejercen la crianza, puedan continuar estudiando, acceder a servicios de salud, contar con apoyo social y seguir desarrollando sus proyectos de vida. Esto es muy importante porque una maternidad adolescente no debería significar abandonar la escuela, dejar un proyecto educativo o laboral ni quedar aislada socialmente. Las madres adolescentes también tienen derecho a estudiar, a trabajar, a recibir atención de salud y a decidir sobre su vida reproductiva.
Y cuando hablamos de niñas menores de 15 años, la situación requiere una mirada especialmente cuidadosa porque puede existir una situación de violencia sexual o vulneración de derechos. Santa Fe cuenta con una ruta específica de atención integral para estas situaciones, que contempla atención de salud, consejería, seguimiento y protección de derechos. Por eso, prevenir embarazos no intencionales en la adolescencia y acompañar a adolescentes que ya son madres forman parte de una misma política de derechos. Es una responsabilidad del Estado garantizar que las adolescencias tengan información, educación, acceso a la salud, anticoncepción y acompañamiento.
— Dada la baja de natalidad, ¿es un objetivo cumplido la prevención del embarazo?
— Argentina tuvo en los últimos años un descenso muy importante de los nacimientos y de la fecundidad, y también se produjo un descenso muy significativo de la fecundidad adolescente. Los datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud de la Nación ya cuentan con información de nacidos vivos hasta 2024.
Y esto es importante reconocerlo: hubo avances muy importantes.
El Plan ENIA fue una política pública que tuvo un impacto significativo en la reducción de la fecundidad adolescente en Argentina. El balance realizado por UNFPA muestra un descenso muy importante de este indicador durante el período de implementación del Plan.
Así también en Santa Fe se ve reflejada una baja de la fecundidad adolescente. Son números que muestran que las políticas públicas sostenidas tienen resultados.
Pero que haya bajado la natalidad o que haya bajado la fecundidad adolescente no significa que podamos dar por cumplido el objetivo.
Todavía existen embarazos no intencionales, todavía existen desigualdades en el acceso a información y métodos anticonceptivos y todavía tenemos adolescentes que necesitan acompañamiento para continuar sus estudios y sus proyectos después de convertirse en madres.
— ¿Qué métodos son los más efectivos en cada caso? ¿Necesita seguimiento médico?
— Contamos con diferentes métodos anticonceptivos y todos deben estar disponibles para que cada persona pueda elegir, con información adecuada y acompañamiento del equipo de salud. Entre los métodos reversibles, los implantes y los dispositivos intrauterinos son llamados de «larga duración» L’ARC, de los más eficaces para prevenir embarazos al ser independientes de la adherencia. También existen las pastillas, los inyectables y otros métodos, que son eficaces cuando se utilizan correctamente.
La elección tiene que contemplar las necesidades, preferencias y condiciones de cada adolescente. El acceso a un método anticonceptivo forma parte de los derechos sexuales y reproductivos. La entrega de métodos anticonceptivos requieren de la consejería integral, evaluación, seguimiento y acompañamiento de profesionales de salud, cómo Lic. en Obstetricia, Med. General y de Familia, Ginecología, en efectores públicos y privados.
El preservativo, no necesita receta ni seguimiento médico. Y hay algo fundamental: ningún método anticonceptivo reemplaza al preservativo para la prevención de las infecciones de transmisión sexual.
— ¿El preservativo es una barrera que aún es viable? ¿Por qué es importante apelar a su uso?
— Sí, el preservativo sigue siendo absolutamente vigente y fundamental. Tiene una característica que ningún otro método anticonceptivo tiene: además de contribuir a prevenir el embarazo, es el principal método de barrera para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual. Por eso no tenemos que pensar en el preservativo en oposición a otros métodos. Podemos hablar de doble protección: preservativo más otro método anticonceptivo cuando se busca una mayor protección frente al embarazo.
En Santa Fe esto también forma parte de las políticas actuales. El Ministerio de Salud provincial informó que sostuvo la distribución de preservativos peneanos y fortaleció la estrategia de preservativo vaginal como parte de las acciones de prevención combinada de ITS y embarazos no intencionales. También, tenemos que hablar de corresponsabilidad. La prevención de embarazos y de las ITS no es responsabilidad exclusiva de las adolescentes o de quienes tienen capacidad de gestar. Es una responsabilidad compartida. Por eso la Educación Sexual Integral es tan importante.
Prevenir los embarazos no intencionales y acompañar a quienes ya son madres no son políticas opuestas. Son dos caras de una misma política de derechos. Acompañar las maternidades adolescentes implica reconocer una gran diversidad, sin estigmatizar.
Fuente: RTS Noticias