¿Qué diferencia hay entre el pollo y la gallina?¿El gallo se come?

La misma familia de aves pero con distintos fines. La carne de pollo es la más tradicional, pero ¿qué diferencia tiene con la gallina o el gallo? Esta respuestas las brindó Francisco De Biaggio, gerente de avícola santafesina para RTS Medios.

Valeria Elías

RTS Medios

Es común el consumo de la carne de pollo, es una de las más elegidas en Argentina, por sus costos y valor nutricional. Pero también es factible el uso de la carne de gallina o gallo para ciertas preparaciones, ¿qué diferencia hay entre una y otra? Francisco De Biaggio, gerente de Avícola San Agustín, empresa santafesina productora y comercializadora de huevos, en diálogo con RTS Medios.  


El sentido culinario deriva en la primera inquietud ¿Qué diferencia hay entre el pollo y la gallina?, a esto Francisco De Biaggio respondió: “Hoy las proteínas avícolas son protagonistas de la mesa argentina, cabe destacar que la diferencia, aunque muchas veces se usan como sinónimos, no son lo mismo. El pollo es un ave joven criada específicamente para la producción de carne. Tiene un crecimiento rápido, una carne tierna y está pensada para llegar al consumidor en poco tiempo. La gallina, en cambio, es la hembra adulta dedicada a la postura, es decir, a la producción de huevos. Después de cumplir ese ciclo productivo, puede destinarse al consumo, pero no tiene tanta carne como un pollo y la carne es más dura. En términos productivos, el pollo es carne y la gallina es producción de huevos. Son dos unidades completamente distintas dentro de la avicultura”


El dicho popular reza «Todo bicho que camina va a parar al asador» que es una célebre frase del poema épico argentino Martín Fierro de José Hernández. La pregunta a esto, fue si el gallo también es comestible, y sobre esto dijo: “Sí, tanto el pollo como la gallina y el gallo son comestibles. La diferencia no está en si se pueden consumir o no, sino en el uso que les da la industria y en la aceptación del consumidor. El gallo es el macho adulto y, al igual que la gallina, desarrolla una carne más dura y fibrosa. Por eso hoy prácticamente no aparece en las góndolas ni en las carnicerías, el animal desarrollado genéticamente para producir carne es el pollo. La industria se especializó: hoy el consumidor quiere practicidad, y ahí el pollo joven tiene una enorme ventaja”.


“No es mi especialidad el pollo, pero entiendo que viene consolidándose como una de las carnes más consumidas del país. Argentina registra alrededor de 50 kilos de carne aviar por habitante por año, ubicándose prácticamente a la par de la carne vacuna en la dieta diaria. El pollo reúne varias condiciones que hoy pesan mucho en la decisión de compra:

tiene un precio competitivo, rinde bien para familias, es fácil de cocinar y es percibido como una proteína saludable. Además, la avicultura argentina ha desarrollado altos niveles de eficiencia, lo que permite abastecer al mercado de manera constante y con productos cada vez más estandarizados”, explicó el entrevistado.


El puchero de gallina era una tradición de algunas regiones de Argentina, pero ¿Aún se consume?: “Sí, se consume, aunque ya no en forma masiva. Es el destino que tiene la gallina luego de finalizar su ciclo de producción de huevos. La gallina quedó asociada a consumos más específicos: caldos concentrados, sopas, pucheros, rellenos o algunas industrias de alimentos elaborados. No tiene la misma salida comercial que el pollo. Argentina no es un mercado que consuma gallinas, principalmente los frigoríficos las exportan o hacen subproductos.


Luego agregó: “Un dato curioso que refleja un cambio de época, si hay algo que marca el presente alimentario argentino es que las proteínas avícolas ganaron un espacio enorme. Al fuerte consumo de pollo se suma el huevo, que viene batiendo récords año tras año: en Argentina ya se consumen 400 huevos por persona por año, ubicando al país como el mayor consumidor del planeta. Hace algunos años el huevo y el pollo eran vistos como productos complementarios. Hoy son alimentos centrales porque reúne tres cosas que la gente necesita: nutrición, precio y practicidad. Desde la avícola nos enfocamos en producir y distribuir huevos de calidad, frescos, con trazabilidad y a precios competitivos”.

Fuente: RTS Noticias