“Preguntá por Ángela”, un protocolo para prevenir la violencia de género en la nocturnidad

La iniciativa busca brindar ayuda discreta y resguardar a mujeres que se sienten amenazadas en bares y boliches. El proyecto, impulsado por la diputada provincial Rosana Bellatti, ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados de Santa Fe y espera su tratamiento en el Senado.

Por Victoria Rodríguez

RTS Medios

 

Las situaciones de violencia, abuso sexual y sumisión química en espacios de nocturnidad motivaron el impulso del protocolo Preguntá por Ángela, una herramienta que busca intervenir antes de que una situación de riesgo se agrave. La diputada provincial por el Partido Socialista (PS), Rosana Bellatti, explicó que la problemática se registra en distintos puntos de Santa Fe, tanto en las grandes ciudades como en localidades del interior.

 

“En la reconstrucción de casos que hicimos en toda la provincia, aparece de norte a sur y de este a oeste, por ejemplo casos de sumisión química, es decir, la adulteración de bebida”, señaló la legisladora, al advertir sobre las distintas formas de violencia que pueden producirse durante la noche.

 

Capacitación y articulación

 

Se trata de una iniciativa que se trabaja en conjunto con el sector privado por lo que establece instancias de capacitación para quienes trabajan en bares, boliches y otros establecimientos similares. En ese sentido, la legisladora señaló que hubo una buena recepción por parte de las Cámaras que nuclean al sector en distintos puntos de la provincia.

 

 

 

 
 
 
 
 
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Sobre la posibilidad de algún tipo de resistencia a la formación, Bellatti dijo: “Quiero poner arriba de la mesa que la seguridad de las mujeres, sobre todo cuando pensamos en el femicidio y en las situaciones de abuso que se dan permanentemente en la nocturnidad, es responsabilidad de todas y de todos. Si nadie pone en duda que en un pub donde se sirven bebidas y alimentos tienen que hacer un curso de manipulación de alimentos, porque se trata de la seguridad alimentaria, más cuando hablamos de la vida y de la integridad de las personas. Me parece que va por ahí. Lo vamos a trabajar y ya se está trabajando con los actores privados. La verdad es que también para ellos es un recurso que los protege en algún sentido”.

 

El protocolo propone que una mujer que se siente amenazada pueda pedir ayuda de manera discreta, sin necesidad de exponerse ni explicar públicamente lo que está atravesando. A partir de esa señal, el personal del establecimiento debe intervenir para apartarla de la situación de riesgo y ofrecerle alternativas para resguardar su integridad.

 

“En principio el protocolo lo que activa es apartar a esa mujer de una manera discreta porque la idea es no exponerla”, explicó Bellatti. En ese sentido, remarcó que las situaciones de abuso y violencia sexual pueden generar una reacción de paralización que dificulta pedir ayuda de manera directa.

 

Entre las opciones previstas se encuentran llamar a la Policía si la mujer lo solicita, contactar a una persona de confianza para que la acompañe o coordinar un remis para trasladarla a un lugar seguro. “En principio es proteger y resguardar”, sintetizó la diputada sobre el objetivo central de la iniciativa, que ahora espera su tratamiento en el Senado provincial.

Fuente: RTS Medios