¿Por qué se contagia el bostezo? ¿Qué son las neuronas espejo?

¿Un acto reflejo involuntario? ¿Una imitación necesaria del aprendizaje? Lo cierto es que el bostezo se contagia así como otras acciones realizadas por las personas cercanas tienden a imitarse involuntariamente. ¿Por qué ocurre esto?

Valeria Elías

RTS Medios

El bostezo es contagioso debido a la activación de las neuronas espejo y a reflejos en la corteza motora primaria del cerebro cuando vemos, escuchamos o incluso pensamos en alguien bostezar. En conversación con la periodista de RTS Medios, el Dr. Néstor Braidot, investigador, conferenciante, escritor y especialista en neuromarketing, explicó por qué se produce el contagio del bostezo y otras acciones en las personas.

 

—¿Qué significa el bostezo y por qué se contagia?

 

—El bostezo es una respuesta involuntaria que consiste en una inspiración profunda, apertura de la boca y posterior espiración. Suele aparecer durante transiciones del estado de activación: al despertar, antes de dormir, frente al aburrimiento, la fatiga o los cambios de atención. 

También puede contribuir a modificar momentáneamente el nivel de alerta. No se produce simplemente por «falta de oxígeno», como se creyó durante mucho tiempo.

El bostezo se vuelve contagioso cuando vemos, escuchamos o incluso pensamos en otra persona bostezando. Participan mecanismos de atención social, imitación automática y representación interna de las acciones ajenas. 

Se ha relacionado con la empatía y la vinculación social, aunque la evidencia no permite afirmar que una persona que no se contagia carezca de empatía. El bostezo contagioso muestra que el cerebro no solo observa las acciones de los demás: también tiende a representarlas internamente.

 

—¿Qué son las neuronas espejo?

 

—Las neuronas espejo son células nerviosas que se activan cuando un individuo observa a otro ejecutar una acción. Fueron identificadas inicialmente en determinadas áreas cerebrales de monos. En los seres humanos existe evidencia de un sistema distribuido de percepción y acción con propiedades similares.

Este sistema contribuye a comprender acciones, aprender mediante la observación y preparar respuestas motoras. También puede participar en la interpretación de gestos e intenciones, pero no explica por sí solo fenómenos complejos como la empatía, el lenguaje o la consciencia. Hablar de un único «centro de las neuronas espejo» sería una simplificación excesiva.

Observar una acción activa en el cerebro algunos de los procesos necesarios para realizarla.

 

—¿Qué otras características reproduce el cerebro?

 

—El cerebro puede copiar o sincronizar parcialmente numerosas manifestaciones de otras personas: expresiones faciales, como la sonrisa o el ceño fruncido, posturas, movimientos y gestos, dirección de la mirada y orientación de la atención, ritmo, volumen y entonación de la voz, algunas palabras, modismos y formas de hablar, estados emocionales como entusiasmo, miedo, tensión o serenidad, ritmos fisiológicos, como respiración y activación corporal, Conductas, hábitos, preferencias y maneras de resolver problemas.

No todos estos fenómenos dependen de las neuronas espejo. Intervienen también la atención, el aprendizaje social, la percepción emocional, la memoria, la recompensa, la predicción y la necesidad humana de pertenecer.

 

—¿Por qué lo hace?

 

—Imitar facilita el aprendizaje sin tener que descubrir cada conducta desde cero. También permite anticipar las acciones de los demás, coordinarse, fortalecer vínculos y adaptarse a las normas del grupo. Desde el comienzo de la vida, gran parte de lo que aprendemos surge de observar, reproducir y ajustar lo que hacen otras personas.

Esta capacidad tiene una doble cara: puede transmitir calma, cooperación y buenos hábitos, pero también miedo, agresividad, prejuicios o conductas perjudiciales.

El cerebro humano aprende en relación: lo que otros hacen, sienten y expresan puede convertirse en información para construir nuestras propias respuestas.



Fuente: RTS Noticias