La joven santiagueña es Integrante de Católicas por el Derecho a Decidir, y participó de un encuentro con el entonces pontífice en Roma, donde le entregó el símbolo de la Campaña por el Aborto Legal. En la previa de la visita de León XIV, dialogó con RTS Medios, sobre feminismo, fe, diversidad y los desafíos de la Iglesia frente a las demandas sociales.

Milagros Acosta es integrante de la organización Católicas por el Derecho a Decidir y fue una de las diez jóvenes de distintos países seleccionadas para participar del documental “Amén: Francisco responde”. Durante el encuentro con el entonces Papa Francisco, que se extendió por más de cuatro horas, le entregó un pañuelo verde, símbolo de la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina.
La experiencia ocurrió cuando Acosta era catequista y participaba de las discusiones sociales que atravesaban al país en torno a los derechos sexuales y reproductivos. Durante la entrevista, se animó a plantearle al pontífice si ser feminista la hacía menos católica y le compartió sus inquietudes sobre las respuestas de la Iglesia frente a la interrupción voluntaria del embarazo.
Según relató, Francisco sostuvo su posición como referente de la Iglesia, pero también le transmitió un mensaje de acompañamiento. Sobre su pregunta, recordó que la respuesta fue: «No importa los adjetivos que tengamos las personas, sino que realmente actuemos con amor y convicción para un bien común».
Acosta considera que el feminismo y la fe pueden compartir principios vinculados con la justicia social y los derechos humanos. Desde esa perspectiva, explicó que su militancia está atravesada por la defensa de las mujeres, las diversidades y las juventudes.
En relación con el actual pontificado de León XIV, señaló que desde Católicas por el Derecho a Decidir mantienen diferencias con la institución eclesiástica, pero consideran que la visita papal representa una oportunidad para visibilizar las problemáticas sociales y económicas que atraviesa Argentina. Entre ellas mencionó las dificultades de acceso a la vivienda, el trabajo y la educación pública.
También planteó la necesidad de ampliar el debate sobre la diversidad sexual dentro de la Iglesia. «Las diversidades estamos dentro de la Iglesia, no es que nos tienen que invitar ahora; que no se nos visibilice es otra cosa, que no se mencione es otra cosa», afirmó.
La joven también contó que, durante su recorrido como catequista y militante feminista, encontró espacios de acompañamiento dentro de su comunidad religiosa. Incluso señaló que otras personas se acercan a consultarle sobre cuestiones vinculadas con la sexualidad y situaciones que muchas veces no encuentran lugar de conversación en esos ámbitos.
Por último, explicó que Católicas por el Derecho a Decidir es una asociación civil que trabaja desde la teología feminista y la teología de la liberación, mediante investigaciones, materiales y actividades de formación. Su objetivo, sostuvo, es promover debates sobre los derechos humanos y reproductivos tanto dentro como fuera de los espacios religiosos.
«Sin justicia sexual no hay justicia social», resumió Acosta sobre uno de los principios que orientan el trabajo de la organización.
Fuente: RTS Medios