La oposición obtuvo el control de ambas cámaras en las elecciones de medio término. La economía, el aumento del costo de vida y la guerra en Irán estuvieron entre los factores que incidieron en el voto.

Los demócratas lograron el control de la Cámara de Representantes y del Senado de Estados Unidos en las elecciones de medio término y le propinaron una derrota electoral al presidente Donald Trump. El resultado condicionará los dos últimos años de su mandato y limitará su capacidad para avanzar con su agenda legislativa.
La victoria demócrata se extendió a estados que históricamente fueron bastiones republicanos. En Kansas, Adam Hamilton obtuvo una banca en el Senado y puso fin a una racha de casi un siglo sin triunfos demócratas en elecciones senatoriales, mientras que James Talarico se impuso en Texas, donde un demócrata no ganaba un lugar en esa cámara desde 1988. También se registraron victorias de Roy Cooper en Carolina del Norte y Annie Andrews en Carolina del Sur.
En el Senado, Jon Ossoff revalidó su banca por Georgia, en un resultado que lo posiciona entre las figuras a seguir dentro del Partido Demócrata de cara a la carrera presidencial de 2028. En las elecciones también se definieron gobernaciones: Keisha Lance Bottoms ganó en Georgia y Gina Hinojosa se impuso en Texas, donde se convertirá en la primera gobernadora latina del estado.
La economía, los altos precios, la brutal política contra lo migrantes y el conflicto bélico con Irán estuvieron entre los factores que influyeron en la decisión de los votantes. El resultado electoral reflejó el descontento de sectores del electorado con la gestión de Trump y el impacto de las condiciones económicas en los hogares.
Con el control del Congreso en manos demócratas, el presidente tendrá dificultades para aprobar nuevas leyes y deberá negociar con la oposición para avanzar con sus iniciativas. La nueva composición también le dará a los demócratas mayor capacidad de supervisión e investigación sobre el Ejecutivo. Trump, que no puede buscar una nueva reelección, afrontará así el tramo final de su mandato bajo un escenario parlamentario adverso, en un contexto político que suele describirse como el de un presidente de pato rengo.
Fuente: RTS Medios /BBC