La ciencia no es solo para laboratorios, esta propuesta didáctica acerca a los niños a experimentar con cosas simples que ayudan a comprender los fenómenos físicos y químicos de la cotidianidad.
Valeria Elías
RTS Medios
Lo cierto es que cada actividad que se realiza en la diaria tiene un condimento que se vincula con la física o con la química. La actividad social de la Universidad del Litoral también alcanza a los más chicos, ofreciéndoles experiencias de diversión y aprendizaje. En este caso, Romina Biotti Directora de Extensión y apropiación social del conocimiento FIQ-UNL y docente FIQ-UNL brindó en una entrevista para RTS Medios, información sobre qué son estos cursos y cómo poder hacer ciencia desde casa con los niños.
En referencia a la ciencia en casa, la entrevistada expresó: “Desde la Secretaría de Extensión e Innovación y particularmente del área de Cultura Científica, tener esta posibilidad, esta herramienta potente de promocionar la cultura científica de acuerdo a las distintas iniciativas que tienen nuestros equipos de trabajo en la facultad, con ese objetivo común de la apropiación social de las ciencias, en este caso como son las ciencias básicas que tiene nuestra facultad, como la química, la matemática y la física, en el sentido de poder alentar vocaciones científicas, nos parece muy relevante, impactar sobre todo en lo que son las primeras infancias, donde hay un potencial tremendo para que la ciencia crezca y se empieza a fomentar lo que son las vocaciones científicas. Porque en esas edades donde es aún más permeable ese acercamiento, porque también corresponde a esas etapas donde uno se realiza muchas preguntas y en las preguntas y en el buscar los por qué, también uno puede experimentar y qué mejor que esa experimentación y esa búsqueda de respuestas de cuestiones que tienen que ver con lo cotidiano, lo compartan con la familia”.
Luego aclaró: “Cuando hablamos de esto de que la física y la química están en todas partes y forman parte de lo cotidiano de nuestras vidas, un poco es trabajar a través de distintos ejemplos. En este caso hablamos del arcoiris, que es un fenómeno natural, es un fenómeno óptico, que la mayoría, tanto de los niños como los adolescentes o los adultos, celebramos cuando después de un día de lluvia sale el sol y aparece ese arcoiris, que ese arcoiris tiene distintos colores, pensar en por qué surge y qué cuestiones de la física aparecen ahí es sumamente relevante y en este sentido de buscar esos por qué. En este caso hablamos también del arcoiris desde el punto de vista química y hablamos de lo que es el arcoiris líquido, una experiencia que realizamos desde la facultad y bueno, es buscar atrapar ese arcoiris que vemos en el cielo, atraparlo en un tubo de ensayo, nada más y nada menos con lo que son insumos que tenemos en nuestras cocinas, como puede ser el azúcar y los colorantes de torta”.
Ciencia en la cocina
“Hablar de este vínculo de la ciencia,–explica la docente– tanto la física y la química, con un cocinero, con una cocina, tiene mucho que ver. Uno puede hablar de que el cocinero es un científico, si se quiere, porque hay muchas cuestiones que hacen a la referencia de las propiedades físicas y químicas, de los alimentos o las reacciones químicas que suceden en la cocina, que tienen mucho que ver con estas disciplinas. Uno puede pensar qué pasa cuando está fermentando un pan, qué pasa cuando hacemos una torta, cuando cocinamos, por ejemplo, un huevo frito o cuando queremos hacer tortas para el cumpleaños y queremos que esa torta no sea solamente vainilla y chocolate, sino podemos incorporar colores a esa torta. y ahí aparece también una cuestión de lo que son los colorantes naturales y artificiales. Hay una infinidad de vínculos entre la cocina y la química y la física y en esta oportunidad también poder pensar que uno puede acercar a la ciencia de una manera simple y amigable y también de un modo más lúdico sin necesitar de un laboratorio a través de jugar con, experimentar, teniendo en cuenta los insumos que tengo en la cocina. A partir de esos alimentos poder ver quizás sus propiedades, realizar distintas mezclas y ver qué sucede ahí y encontrar esos por qué y qué cosa está detrás de cada experimento”.
“En esta oportunidad, respecto a las experiencias que pueden hacer en casa con materiales e insumos básicos que tengan en sus cocinas, nosotros les proponemos trabajar con el arcoiris líquido, que tiene que ver con tener vasos con agua, diferentes cantidades de azúcar en esos vasos con agua y una propuesta de cuatro colorantes comestibles, de esos que se usan para torta y tratar de atrapar un arcoíris líquido en un tubo de ensayo. Puede ser en un tubo de ensayo o podría ser en otro vasito también más pequeño y ahí van a necesitar un poco de magia química y también algo de astucia. ¿Por qué? Porque ahí hay que armar cuatro soluciones coloreadas y hay que colocarlas en ese recipiente, que vuelvo a repetir, puede ser un vasito, puede ser un tubo de ensayo, de manera que esos líquidos no se mezclen. Esto es lo interesante, que como yo en el cielo veo ese semicírculo donde hace un barrido de distintos colores, poder lograr en este caso ese barrido dentro del tubo de ensayo, del recipiente en donde yo lo agregue, que pueda distinguir esas franjas de colores. Y ahí está todo el desafío y en lograr eso de que esas franjas no se mezclen, ahí aparecen otros conceptos que tienen que ver, por ejemplo, con la densidad y qué pasa con cada una de esas soluciones que yo armo, que tienen distintas cantidades de azúcar y el orden en que las ponga también va a influenciar en esas propiedades”.
Compartir en familia
En esto, la Directora de Extensión rescató: “Parece súper relevante esta posibilidad de que podamos llegar a las casas, a las escuelas, sin la necesidad a veces de contar con un laboratorio para poder experimentar, y que los niños, junto a sus papás, a su familia se animen a experimentar, a intentar, a ver qué sucede, a preguntarse, a buscar respuestas y a volver a preguntarse, porque entendemos que ahí uno llega con la ciencia, en nuestros casos las ciencias básicas que son transversales a nuestras carreras, como son la física, la química y la matemática, despertando el interés desde un lugar que tiene que ver con lo experimental y con lo lúdico, poniendo primero el hacer por delante con las preguntas y después mirar qué cuestiones te se suceden a partir de eso que estamos experimentando. Entonces creo que es una herramienta muy potente que tenemos y una gran posibilidad de llegar y de promocionar la cultura científica, de abordar la comunicación de la ciencia y de quizás también y lo que uno espera es poder despertar vocaciones científicas. Toda la línea de trabajo que realiza la facultad en este sentido tiene que ver siempre con esto, llevar distintos formatos, distintas propuestas de los equipos que desarrollan, siempre pensando en esta posibilidad de que se replique, de que se resignifiquen los contenidos disciplinares. Es un objetivo central que tienen los distintos grupos de trabajo y creo que eso es lo que lo hace tener un potencial tan enorme a la hora de impactar en toda la comunidad”.
“La posibilidad de que los niños en sus casas puedan desarrollar este tipo de experiencias, también más allá de trabajar los contenidos que tienen que ver con cuestiones disciplinares, abran la puerta también a trabajar cuestiones que tienen de motricidad fina, de lo que es el manejo de los materiales. Y también despertar esa curiosidad y quizás también hacer que si son observadores sean más observadores aún. Hablamos del arco iris, algo que vemos que es algo muy común para nosotros y esto de preguntarnos qué tiene de ciencia ese arco iris que vemos, que es un fenómeno natural, un fenómeno óptico, que a partir de esa pregunta que tiene el arco iris de ciencia, hacerse otro tipo de preguntas también y que esas preguntas se sostengan en el tiempo porque hacen a la cuestión científica, la observación, las preguntas, la búsqueda de respuestas”, finalizó Romina Biotti.
Fuente: RTS Noticias