Un cardiólogo explicó cómo un impacto en el tórax puede desencadenar una arritmia y causar la muerte. La reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de un desfibrilador son fundamentales para aumentar las posibilidades de sobrevida.

La muerte de un futbolista del Tenerife, que conmocionó al mundo del deporte, reabrió el interrogante sobre los riesgos de recibir un golpe en el pecho durante una actividad física. El médico cardiólogo Guillermo Lerman explicó que un impacto en el tórax puede desencadenar una arritmia y provocar un paro cardíaco, aunque se trata de una situación infrecuente.
«Es un cuadro infrecuente. El principal factor es la mala suerte. Justo recibió un golpe en un momento que el corazón está más sensible y puede desencadenar una arritmia», señaló el especialista.
Lerman aclaró que no necesariamente tiene que tratarse de un impacto de gran intensidad. Según explicó, el golpe puede coincidir con una fase específica del ciclo cardíaco en la que el corazón es más vulnerable a desarrollar una alteración del ritmo.
Ante este tipo de episodios, el médico destacó la importancia de actuar rápidamente y contar con asistencia adecuada. «La clave es la RCP para esta situación y el desfibrilador. Esto aumenta la posibilidad de sobrevida», sostuvo.
Finalmente, advirtió que se trata de cuadros graves que pueden provocar la muerte, por lo que la rapidez de la respuesta y la disponibilidad de elementos de reanimación resultan determinantes ante una emergencia cardíaca.
Fuente: RTS Medios