El equipo trabaja en el desarrollo de tratamientos complementarios a los antibióticos mediante bacteriófagos, virus que infectan y destruyen bacterias. La investigación incluye pruebas con microorganismos enviados por el Hospital Cullen y gestiones ante la ANMAT.
La resistencia bacteriana a los antibióticos es una problemática que preocupa a la comunidad científica. En ese contexto, investigadores de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del Conicet estudian el uso de bacteriófagos, virus capaces de infectar y destruir bacterias, como una alternativa complementaria para tratar infecciones que presentan resistencia a los medicamentos disponibles.
Diego Mercanti, investigador de la UNL y el Conicet, explicó que las bacterias desarrollan mecanismos para resistir los tratamientos y que el problema se profundizó con el paso del tiempo.
«Efectivamente, ya están dejando de funcionar los antibióticos. Las bacterias tienen genes de resistencia y esto está vinculado también al uso indiscriminado», señaló. Además, advirtió que existen bacterias hospitalarias resistentes a todos los antibióticos conocidos.
Por su parte, María Ángeles Brigiler explicó que el equipo trabaja en la conformación de una colección de bacteriófagos para estudiar su aplicación. Estos virus no son nocivos para las personas y su utilización busca complementar los tratamientos existentes. «Este tratamiento combinado es más eficiente. Esto se comprobó en el mundo», sostuvo, y mencionó experiencias de aplicación en países como Estados Unidos, Bélgica y España.
La investigación también incluye un trabajo conjunto con el Hospital Cullen, que envió muestras de bacterias que generaban dificultades en sus tratamientos. Silvina Pujato, integrante del equipo, contó que los investigadores buscaron bacteriófagos capaces de combatir esos microorganismos y viajaron a España para capacitarse en su utilización. Entre las experiencias internacionales, mencionó resultados positivos en pacientes con fibrosis quística.
Además de las posibles aplicaciones en salud humana, el grupo analiza el desarrollo de productos destinados a eliminar bacterias de mesadas y superficies. También mantuvo conversaciones con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para avanzar en los aspectos regulatorios que permitan evaluar la implementación de estos tratamientos.
Fuente: RTS Medios