Las ventas minoristas registraron una caída interanual del 0,8%, según datos de la CAME. Alimentos, bebidas y productos farmacéuticos estuvieron entre los rubros afectados, mientras que los gastos en alquileres y servicios públicos ganaron peso en el presupuesto familiar.
El consumo de los hogares argentinos volvió a retroceder en septiembre de 2026 y acumula cuatro meses consecutivos de caída, de acuerdo con los datos analizados por el economista Facundo González a partir de los indicadores de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La baja interanual fue del 0,8%, mientras que el balance de los primeros nueve meses del año mostró una retracción del 0,5%.
Al analizar el desempeño por rubros, González señaló que la mayoría registró variaciones negativas. Los alimentos, las bebidas y los productos farmacéuticos de primera necesidad cayeron un 1,2% en septiembre, mientras que la indumentaria presentó una suba del 1,5%.
En contraste, los gastos vinculados con el sostenimiento de los hogares, como los alquileres y los servicios públicos, aumentaron su participación en el presupuesto familiar. El economista explicó que estos compromisos tienen prioridad frente a otros consumos, en un contexto en el que los ingresos resultan insuficientes para cubrir todos los gastos.
“Estamos hablando de que no se llega al 20 de cada mes”, planteó González al referirse a las dificultades de las familias para afrontar sus obligaciones. En ese escenario, la compra de bienes durables y otros productos que no son de primera necesidad queda relegada.
Por último, el economista vinculó la caída de las ventas con la evolución de los salarios. Como ejemplo, mencionó el acuerdo paritario del sector mercantil, que contempla un incremento promedio del 1,9% para los próximos tres meses, y advirtió que los ingresos continúan por debajo del ritmo de la inflación. “El principal problema que tiene la economía argentina es la crisis de ingreso”, concluyó.
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