Rodrigo y Noelia reclamaron justicia por el daño que sufrió su hija de 17 años tras la difusión de material íntimo y las agresiones durante su viaje de egresados a Bariloche. Contaron cómo cambió su vida cotidiana y cuestionaron la respuesta de la escuela y las medidas judiciales que permitieron que dos de los compañeros involucrados viajaran con ella.
Rodrigo y Noelia, padres de Lucrecia, la adolescente de Catamarca cuyo caso de bullying tomó repercusión nacional, pidieron que se haga justicia y que lo ocurrido no quede impune. En una entrevista con Mientras tanto, señalaron que buscan una reparación para su hija y que la situación sirva para generar conciencia sobre las consecuencias del hostigamiento entre adolescentes.
“Lo que nosotros buscamos es que Lucrecia pueda reparar de alguna forma todo el daño que le hicieron, todo lo que venimos sufriendo, porque no queremos que quede en la nada”, expresaron. También reclamaron medidas que permitan prevenir situaciones similares y cuestionaron que, pese a la existencia de leyes y reglamentaciones, no siempre se apliquen de manera efectiva.
El caso comenzó con la difusión de material íntimo de Lucrecia sin su consentimiento. Según relataron sus padres, tres compañeros de la escuela estuvieron involucrados y la familia presentó una denuncia judicial. También cuestionaron la respuesta de la institución educativa, a la que habían informado sobre lo ocurrido, y señalaron que las medidas de restricción contra los estudiantes llegaron aproximadamente un mes y medio después.
La situación tuvo un nuevo episodio durante el viaje de egresados a Bariloche, donde Lucrecia compartió el contingente con dos de los compañeros señalados. Desde allá y tras una situación de salud metal grave, les contó a sus padres que había sufrido insultos y agresiones por parte de otras chicas. El caso tomó repercusión pública cuando una de ellas publicó un video en el que contó lo que había hecho sin manifestar arrepentimiento, lo que volvió a exponer a la adolescente y amplificó el impacto de lo sucedido.
LEÉ MÁS: Bullying en Catamarca: “Su dolor es incesante, permanente”, dijo el abogado de la víctima
Los padres describieron un profundo cambio en la vida de su hija, que cursa el último año de la secundaria y proyectaba estudiar Psicología. Según relató Rodrigo, la adolescente dejó de compartir actividades con sus compañeros y atraviesa episodios de angustia prolongados. Actualmente recibe acompañamiento psicológico y psiquiátrico, además del apoyo de un grupo reducido de amigas. La familia también manifestó su preocupación por las advertencias de los profesionales de salud sobre el riesgo de ideación suicida.
En relación con la escuela, Rodrigo sostuvo que informó lo ocurrido y presentó una copia de la denuncia penal por la difusión del material íntimo, pero que desde la institución le respondieron que necesitaban una medida judicial para intervenir. Según su relato, dos de los compañeros señalados continuaron asistiendo al establecimiento. También cuestionó que se levantaran las restricciones de acercamiento antes del viaje a Bariloche y afirmó que la familia no recibió una instancia previa de diálogo sobre esa decisión.
Los padres contaron que, durante el viaje, Lucrecia sufrió nuevas agresiones verbales y físicas por parte de compañeras. Noelia relató que su hija le contó lo sucedido durante una videollamada y que hasta ese momento había intentado ocultar su sufrimiento para no preocuparlos. Frente a lo ocurrido, ambos hicieron un llamado a las familias a asumir la responsabilidad por las conductas de sus hijos. “El gran problema somos nosotros, los padres. Los padres tenemos que hacernos cargo de qué criamos”, sostuvo Rodrigo.
Fuente: RTS Medios