La arquitectura también está viva, va tomando formas y cambiando acorde a los tiempos y las nuevas tecnologías, a las necesidades cotidianas. Desde el norte de la provincia de Santa Fe, el Arquitecto Alejandro Benseñor, explicó cómo se proyectan las nuevas estructuras.
Valeria Elías
RTS Medios

La arquitectura contemporánea se define por la búsqueda de la sostenibilidad, la flexibilidad de los espacios y la integración de nuevas tecnologías. En la ciudad de Las Toscas el Arquitecto Alejandro Javier Benseñor (CAPSF n° 00055) diseña casa a lápiz y papel y en una entrevista con la periodista de RTS Medios el especialista habló sobre las nuevas tendencias de construcción.
Respecto a las demandas de estos tiempos, el arquitecto comentó: “Una casa funcional en esta época, desde mi punto de vista, es como una prenda hecha a medida. Para cada requerimiento, cada familia, cada cliente, debe reflejar su personalidad o su estilo de vida. Se dejaron un poco atrás los conceptos clásicos del recibidor, del living, del comedor, de la cocina, para darle una característica personal. Ya la cocina no es la misma de antes con su espacio excluido. Generalmente se usan espacios comunes, ambientes que den al patio, la inclusión e interacción del interior exterior y de acuerdo al estilo de vida de los clientes. Por lo general, cuando uno alquila una casa adapta su vida a la vivienda, entonces, cuando tenemos la posibilidad de construirlas tenemos que adaptar la vivienda a nuestras vidas y lógicamente también por los recursos económicos más limitados. Es importante no excedernos en superficie inutilizada. También hay que tener en cuenta que el invitado es diferente, a nuestras casas ya no vienen extraños a tomar el té, porque el visitante forma parte también de la vida cotidiana, de las comidas, ha cambiado el concepto en general de la vivienda”.
En la consulta sobre la disposición de las galerías, espacio importante en las casas de climas cálidos, dijo: “Cuando se piensa en una galería en nuestra zona, en nuestro litoral, donde el sol pega muy fuerte, las galerías sin duda tienen que tener una orientación. Tuve toda la suerte de ser discípulo, alumno y cercano de Carlos Chiarella y César Carli. Con César Carli especialmente, un estudioso de la vivienda regional, vimos donde los espacios intermedios son fundamentales y protagonistas de las viviendas nuestras. Se ha dejado hace unos años el uso de las galerías o el no tener en cuenta las galerías suplantándolas por estilos internacionales donde una casa en el Chaco, en Dubái, en Groenlandia tienen las mismas superficies vidriadas, teniendo que forzar la climatización con elementos mecánicos, lógicamente. La galería en nuestra zona es fundamental. No solo las galerías, sino también paneles verticales para frenar nuestros climas y la ubicación de especies de árboles, de enredaderas, como para frenar el abrazador sol de nuestra región. Pero las galerías forman parte, o deberían formar parte, de la mayoría de los proyectos en nuestra zona litoral”.
Luego agregó: “Como lo he mencionado, César Carli fue uno de los estudiosos mayores del tema regionalismo de la vivienda de la zona litoral, donde los puntos cardinales son fundamentales. Tenemos que tener en cuenta, en mi caso personal, cuando sugiero comprar un terreno o cuando me presentan un terreno, lo primero que hago es ver las orientaciones, teniendo en cuenta que el oeste es cruel en verano, el sur es húmedo y ventoso, el norte benigno y el este sumamente benigno para orientar habitaciones. Pero el sur también se lo toma como ventilación natural lógicamente, ventilación cruzada. La orientación es fundamental. Los jóvenes, lamentablemente, con el sistema de copio y pego no tienen en cuenta este tema, generalmente; entonces obligan a mecanizar las climatizaciones. Hay que maximizar los recursos y herramientas que uno tenga, tales como paneles verticales, falsas fachadas, aleros, pérgolas y árboles inclusive, como para atenuar la rigurosidad de nuestros climas especialmente en verano y acondicionarla más que nada para la época estival, ya que nuestros inviernos son leves en comparación con los veranos”.

“Soy arquitecto del norte-norte de Santa Fe –expresó el entrevistado– de Las Toscas, formado en Santa Fe y tengo mucho en cuenta las orientaciones, el clima y por sobre todas las cosas, el cliente. Con los años, casi 40 años de profesión, me llevan a pensar que el cliente es el protagonista de la obra y sus exigencias, y muchas veces la falla del profesional es tratar de hacer obras a su manera o como obras de arte para cumplir sus sueños u objetivos. Pero el protagonista es el cliente, lo que quiere gastar, su deseo o necesidad. Hay que estudiar al cliente, entrevistarlo mucho, para darle una respuesta y que la vivienda se adapte a él. No necesariamente tienen que ver con el estilo arquitectónico, se puede hacer una obra minimalista, clásica, regionalista, rústica, pero siempre con tratamientos de falsas fachadas, de espacios intermedios de acondicionamiento térmico con sistemas lógicamente en lana de vidrio en algunos casos hasta tierra. No es lo mismo construir, hablando de la provincia de Santa Fe, en el sur que en el norte. Ese es mi consejo y mi forma de trabajar”.
“Con respecto a los materiales de construcción, se está usando mucho el Steel Framing. Este es una forma de construcción americana donde un tornado lleva todo o cada 10 años y renuevan la vivienda. Si bien se las puede tratar con aislación térmica, para mí lo más noble es el ladrillo, el que abunda en nuestra la tierra, al barro en nuestra zona y lógicamente con paredes más anchas de acuerdo al clima. La madera no es mucho para nuestro clima según mi punto de vista, ya que tenemos una gran variación entre verano e invierno y entre climas húmedos y secos entonces la madera trabaja mucho, se raja, hay muchos bichos que comen la madera y tiene mucho mantenimiento. Pero en cuestiones térmicas es apta lógicamente. Lo que se está poniendo es mucho vidrio, también en superficies, estoy cerca del Chaco y veo torres en Resistencia absolutamente vidriadas, donde el sol castiga terriblemente y como decía, obligan a tener demasiado gastos en recursos para climatizar los edificios. Para mí lo más noble es el ladrillo. Y la cubierta liviana, lógicamente, aislada, porque las losas también tienen un trabajo por la diversidad y la variación en el día y la noche de la temperatura hacen que se dilate y se rajen. También se puede hacer tratamientos, un poco más costosos, de forma hidráulica y térmica”, finalizó el entrevistado.
Fuente: RTS Noticias