Arocena: Una fábrica familiar de alfajores santafesinos conserva la receta de 1957

Fundada por Pablo Azerbi y su familia, la empresa cumplirá 70 años en enero de 2027. A casi siete décadas de su creación, mantiene la receta original de sus alfajores y prepara una producción especial para los festejos de la localidad.

La fábrica de alfajores Arozena lleva casi siete décadas de historia familiar en Arocena, localidad que el 7 de octubre celebró sus 135 años. Fundada en 1957 por Pablo Azerbi, junto a su madre, Dominga, y su esposa, Ramona, la empresa atravesó distintas generaciones sin perder la receta original de sus alfajores santafesinos.


“Es un pedazo de historia de Arocena”, contó María Laura Gervasoni, integrante de la familia que hoy continúa al frente del emprendimiento. La fábrica, que cumplirá 70 años el 2 de enero de 2027, comenzó su recorrido como panadería, pero con el tiempo decidió concentrarse en la elaboración de alfajores, uno de los productos que mejor identificaba a la empresa.


La decisión de especializarse llegó con la generación de sus padres, que apostaron por profundizar la producción de alfajores santafesinos. Actualmente, la oferta incluye variedades de dulce de leche, con crocante, coco, chocolate, membrillo y frutilla, además de alfajores tipo torta de distintos tamaños, con diferentes rellenos y combinaciones.


La calidad de los ingredientes y el tamaño de los productos son parte de la identidad que la familia busca sostener. Según explicó el fabricante, trabajan principalmente con productores de la zona y mantienen la receta que creó su abuelo Pablo. La comercialización se concentró históricamente en el sur de la provincia de Santa Fe, aunque ahora también buscan llegar al norte provincial.


“Nosotros, en época en la que la gente achicaba las cantidades, al contrario, agrandamos. Nuestro alfajor pesa, buena materia prima”, señaló, al explicar una de las características que distinguen a sus productos.


La continuidad de la receta es uno de los rasgos centrales de la historia de Arozena. Aunque con los años incorporaron nuevas variedades, la base del alfajor se mantiene sin modificaciones: la masa y el baño que elaboraban Pablo Azerbi, su madre y sus hermanas siguen siendo los mismos.


Mientras Arocena celebraba un nuevo aniversario, la fábrica trabajaba en la preparación de distintas variedades para acompañar los festejos. Una producción que reúne tradición, trabajo familiar y una receta que, desde 1957, sigue pasando de generación en generación.

 

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Fuente: RTS Medios