La epidemióloga Carolina Subirá explicó que el microorganismo puede encontrarse en el suelo y en aguas dulces calientes. La infección es poco frecuente, pero tiene una elevada mortalidad.
El fallecimiento de un niño de 12 años en Catamarca, tras contraer una infección por la denominada ameba comecerebros, generó consultas sobre las formas de transmisión y los riesgos para la salud. La epidemióloga Carolina Subirá explicó que se trata de una ameba de vida libre que puede ingresar al organismo a través de la aspiración de agua contaminada.
“Hay tres amebas de vida libre que pueden generar enfermedades en el ser humano. Esta fue una de las tres”, señaló la especialista. Además, indicó que todavía no se determinó dónde contrajo la infección el niño y precisó que los reservorios naturales de estos microorganismos pueden ser el suelo y el agua.
Según Subirá, el agua dulce y caliente constituye un ambiente posible para la presencia de esta ameba. Cuando el microorganismo ingresa por la nariz, puede llegar al cerebro y provocar la destrucción de tejidos, lo que genera un cuadro de meningitis.
La epidemióloga advirtió que, una vez que se manifiesta la enfermedad, su evolución suele ser rápida y la mortalidad es elevada. Sin embargo, remarcó que se trata de una infección poco frecuente.
En cuanto a la prevención, Subirá explicó que la ameba no puede encontrarse en el mar y que el cloro la elimina. Por ese motivo, diferenció los ambientes naturales de agua dulce caliente de las piletas correctamente cloradas.
Fuente: RTS Medios