Ángel Di María, después del triunfo ante Newell’s: “Si no era el clásico no hubiera jugado”

El autor del primer gol confesó haber jugado ante la “Lepra” con dolores.

El astro argentino Ángel Di María confesó haber jugado el clásico rosarino entre Rosario Central y Newell’s con dolencias en el aductor.

 

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el delantero de 38 años afirmó haber consultado al doctor del club en el día previo al partido y que “no estaba al 100%”.

 

A pesar de sus dolores, y teniendo que ser reemplazado a los 15 minutos del segundo tiempo, Di María convirtió el primer gol de la tarde a los seis minutos del complemento, en el triunfo de Central por 2-0 sobre la “Lepra”.

 

Ángel Di María asumió haberse arriesgado para poder ser titular en un nuevo “Clásico de Rosario” en el que se impuso el “Canalla”.

 

En declaraciones posteriores al partido, el “Fideo” comentó haber sentido una molestia en el aductor durante el sábado, que le hizo tener una consulta con el médico del club, quien le dijo que el músculo “no estaba roto”, aunque su dolor le iba a impedir jugar con normalidad.

 

Y así fue. Aunque no pudo hacerse cargo de las jugadas de pelota parada, parte de su abanico de especialidades adentro de la cancha, Di María jugó el partido que su cuerpo le permitió: con menos movilidad de la habitual y evitando rematar al arco, el delantero optó por jugar desde el medio y hacer correr a sus compañeros, con pases cortos y filtrados de mucha precisión. En la única vez que intentó cambiar de frente con un pase largo, terminó elongando para disminuir el dolor.

 

Entrado el segundo tiempo, a los seis minutos, el “Canalla” cargó el área para rematar un centro al segundo palo, mientras que Di María eligió esperar el rebote del mismo. Así fue como Véliz bajó la pelota y permitió que el exjugador del Real Madrid aparezca sólo por el costado derecho del área, defina de volea al palo contrario y ponga el 1-0. Tuvo que ser reemplazado menos de 10 minutos después.

 

Además, el delantero confirmó que “sabía” que alguna pelota le iba a quedar para rematar al arco, que la única manera que tenía para disparar sin sentir dolor era “de aire”, el método que usó para convertir, y sentenció: “si no era el clásico no hubiera jugado”.

 

Fuente: Noticias Argentinas