El titular del organismo explicó cómo funciona el protocolo ante casos en granjas. Advirtió que el mayor impacto es la suspensión de exportaciones.
El titular de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), Eduardo Elizalde, afirmó que el brote de gripe aviar no representa ningún riesgo para quienes consumen carne de pollo o huevos y explicó cuáles son las medidas que se aplican cuando se detecta un caso en una granja comercial.
Las declaraciones se dieron ante la preocupación generada por la aparición de focos en el país.
“No hay ningún riesgo en el consumo de ningún producto proveniente de las aves”, sostuvo Elizalde, y remarcó que se trata de una enfermedad propia de las aves, principalmente de aquellas de vida silvestre. Indicó que el problema surge cuando el virus ingresa en una granja de explotación comercial, donde por su alto nivel de contagio puede afectar a los animales del establecimiento.
El funcionario detalló que la gripe aviar es una enfermedad de denuncia obligatoria y que, ante la detección de un caso compatible, se dispone el aislamiento de la granja, el sacrificio de las aves afectadas y la posterior limpieza y desinfección de las instalaciones. Aclaró que los animales ni sus subproductos llegan al circuito de consumo y que el virus no se transmite por la ingesta de carne o huevos.
En cuanto al impacto más relevante, explicó que la consecuencia principal es comercial. Señaló que Argentina era considerada país libre de gripe aviar y que, tras la detección de casos vinculados a aves silvestres, se suspenden las exportaciones de productos y derivados aviares.
Elizalde agregó que la circulación viral se da principalmente a través de aves silvestres migratorias, que pueden trasladar el virus entre distintas zonas e incluso ingresar a granjas. Por eso insistió en la importancia de la notificación inmediata ante mortandad o síntomas compatibles en establecimientos productivos, para activar los protocolos sanitarios correspondientes.
Fuente: RTS Medios