Cómo afectan El Niño y La Niña al clima de Sudamérica 

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural recurrente que influye notablemente en diversas partes del mundo. Actualmente esta corriente afecta la zona sur del continente americano. Ezequiel A. Marcuzzi, meteorólogo de la AFE, analizó por RTS Medios este evento climático y su impacto. 

Valeria Elías

RTS Medios

El Niño se caracteriza por la fluctuación de las temperaturas oceánicas en el Pacífico ecuatorial y por la aparición de cambios en las condiciones atmosféricas. El Niño es un término que fue empleado por primera vez hace siglos por pescadores del Perú y el Ecuador para referirse a las aguas inusualmente cálidas que, justo antes de Navidad, «el Niño Jesús» causaban una reducción de sus capturas.


La Niña es el fenómeno opuesto a El Niño. Se caracteriza por generar un enfriamiento a gran escala de la superficie del océano en la misma región y por dar lugar a unas condiciones atmosféricas opuestas a las observadas durante esta corriente. El Niño es una oscilación del sistema océano-atmósfera en el Pacífico tropical que tiene importantes consecuencias para el clima en todo el mundo .


Sobre este fenómeno, Ezequiel A. Marcuzzi, Lic. en Cs. de la Atmósfera (Meteorólogo) de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y Ministerio de Seguridad Nacional, detalló para RTS Medios cómo afecta esta corriente a Argentina. 


En primer lugar, el especialista afirmó que “el fenómeno de El Niño – Oscilación del Sur (ENOS) involucra a la atmósfera y al océano. Por un lado, la componente oceánica es el Niño y La Niña y la componente atmosférica (La oscilación del sur), que involucra cambios en la circulación de los vientos. El océano y la atmósfera funcionan acoplados. Cuando las temperaturas de la superficie del mar sobre el océano Pacífico Ecuatorial, están por encima del promedio hablamos de «El Niño», cuando las mismas se encuentran por debajo de la media, la condición es «La Niña» y cuando las temperaturas de la superficie del mar se mantienen en torno a valores normales, la condición es de neutralidad”.


“La ocurrencia de uno u otro, produce cambios en la circulación atmosférica que impactan en diferentes partes del planeta. Por ejemplo, a continuación, se muestra el impacto en las precipitaciones que posee «El Niño» y la época del año en que eso ocurre. Como podemos ver en la figura de la nota, el impacto en cuanto a precipitaciones en nuestro país, indica que las mismas, entre junio y septiembre, serían mayores al promedio en el noroeste y costa patagónica y parte de Cuyo, mientras que, desde septiembre a enero, las lluvias serían abundantes sobre el noreste del país y parte de la región pampeana. Cuando se desarrolla «La Niña», esta suele asociarse con sequía especialmente sobre el noreste del país”, detalló el entrevistado.


Para finalizar, el Lic. Marcuzzi señaló que “el fenómeno de «El Niño o La Niña» se desarrolla habitualmente entre los meses de abril a junio y alcanzan su máximo entre octubre y febrero. Por lo general su duración es de 9 a 12 meses, aunque en algunos casos pueden persistir hasta 2 años. El fenómeno tiende a repetirse cada 2 a 7 años. Es importante destacar, que a pesar de que actualmente los índices prevén una alta probabilidad de que se desarrolle El Niño en los próximos meses, aún persisten dudas sobre su intensidad e impactos posibles. Además, este fenómeno, si bien es dominante, existen otros que pueden pronosticarse a corto plazo (a pocos días de que ocurran), que pueden moderar o intensificar la ocurrencia de lluvias. La situación se mantiene bajo vigilancia por los principales centros de pronósticos climáticos del planeta”.

Fuente: RTS Noticias