Los chicos se llevan materias a febrero, las vacaciones invitan a distender y no a comprometerse. Pensemos estrategias para disfrutar y prepararse mejor para rendir.
Los chicos se llevaron materias a febrero, las vacaciones están planeadas de antes, comienza la preocupación, cuándo comenzar a estudiar, cómo organizamos los tiempos de ocio y estudio, cómo estimularlos para que estudien. Un sin fin de cuestionamientos que plantean pensar estrategias.
Valeria Elías
RTS Medios

Para poder dar luz a este tema, conversamos con la Psicopedagoga Ma. Alejandra Canavesio MP 279 LIF 8.
¿Cómo organizar las vacaciones y el estudio para rendir en febrero?
-”Combinar vacaciones y estudio puede ser todo un desafío, pero con una buena organización es posible. Ante todo, es preciso hacer un calendario con las fechas de los exámenes, estableciendo un orden de prioridades respecto a las materias a rendir y los temas a reforzar (en caso de que sean más de una) y con las actividades deseadas y/o previstas para llevar a cabo durante las vacaciones. Una vez hecho esto es conveniente establecer la cantidad de tiempo diario a dedicar al estudio y a esas actividades, con
flexibilidad, para poder ir complementando necesidades, deseos y la propia energía con que se cuente”.
¿Cuáles son los conflictos que deben afrontar padres e hijos en esta situación?
-”Por un lado, depende de la cantidad de materias que deban rendir y, por otro, de las fechas de los exámenes. Los mayores conflictos suelen surgir cuando la familia tenía previsto algún viaje que, en muchos casos, debe cancelar o, en su defecto, viajar dejando el hijo a cargo de los abuelos o de alguna otra persona, como para que estudie y rinda. Es habitual que esta situación provoque enojo y tensión en ambas partes, dando lugar, incluso, a reclamos enérgicos por parte de los padres gracias a que el hijo no estudió lo suficiente durante el año y, como si esto por sí solo fuera poco, tampoco aprobó en las instancias de diciembre o, peor aún, directamente se llevó la materia a febrero. Si no hay viajes previstos, es frecuente que los padres recriminen al hijo haciéndole evidente que “se pierde” el disfrute de las vacaciones, por haberse llevado la/s materia/s, no contribuyendo, obviamente, a que el hijo esté emocional y actitudinalmente en condiciones óptimas como para poder estudiar y aprobar”.
¿Cuáles son las mejores estrategias para coordinar estudio- disfrute?
-”Depende de cada persona y, fundamentalmente, del grado de importancia que dé al hecho de aprobar y de la organización que haya planificado. Una vez terminado el año escolar, todo alumno necesita un tiempo de descanso y disfrute que, obviamente, sucede durante el mes de enero. Cuando tiene que estudiar para rendir en febrero, suele ser difícil activar el “modo estudio”, razón por la cual es fundamental la fuerza de voluntad. En cuanto a estrategias, la idea es intentar equilibrar estudio y disfrute, tanto en cuanto a tiempo como a intensidad, como para poder sostener la motivación y evitar el agotamiento”.
¿Cuál es el mejor momento para comenzar a preparar las materias para rendir y de qué forma uno puede organizarse?
-”El mejor momento es comenzar cuanto antes, porque de lo que debería tratarse es de aprender y no simplemente de intentar aprobar, y para eso es fundamental el tiempo. Es importante elegir un lugar en el que se tenga comodidad e intimidad, como para evitar distracciones. En cuanto a la organización, lo aconsejable es destinar al estudio entre dos y tres horas durante la mañana, luego de un buen desayuno, haciendo pausas cada treinta minutos durante los cuales puede realizarse alguna rutina física de distensión y/o salir a algún espacio al aire libre en el que hacer ejercicios de respiración, para relajarse, y retomar el estudio.
Después de esto, tomar un buen almuerzo, descansar a la siesta y, durante la tarde, realizar actividades recreativas o sociales. A la noche, entre la cena e irse a dormir, releer lo repasado y estudiado durante la mañana, para reforzarlo. El descanso es fundamental
para que el cerebro pueda procesar, comprender y retener la información. Organizarse y comenzar a estudiar con tiempo permite disipar dudas, profundizar la información, y es lo aconsejable porque el aprendizaje sólo es posible sin presiones, urgencias, ni condiciones de estrés”.