La Cámara de Senadores había aprobado el acuerdo y solo faltaba la decisión de la Cámara de Diputados.
El Parlamento de Uruguay aprobó este jueves de forma definitiva el acuerdo de comercio entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), con lo que el país se convirtió en el primero del bloque sudamericano en ratificarlo.
La Cámara de Senadores había aprobado el acuerdo el miércoles por unanimidad, con apoyo del oficialismo y la oposición, y solo faltaba la decisión de la Cámara de Diputados.
El texto fue ratificado este jueves por los diputados con 91 votos a favor y dos en contra, con 93 legisladores presentes de un total de 99. La bancada del oficialista Frente Amplio y los principales partidos de oposición respaldaron el tratado.
Tras la fundamentación del voto negativo del partido Identidad Soberana, los legisladores resolvieron votar primero y argumentar después para acelerar el trámite.
Resta que la ley sea promulgada por el Poder Ejecutivo que encabeza el presidente Yamandú Orsi.
El proyecto aprobado corresponde al componente comercial del tratado, mientras resta analizar el acuerdo de asociación entre ambos bloques.
El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, destacó recientemente en el Parlamento su “orgullo” por el “respaldo extraordinario” que concita el acuerdo, mientras que el ministro de Economía, Gabriel Oddone, afirmó que supondrá “un antes y un después para Uruguay”.
Después de más de 25 años de negociaciones, el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay, y la Unión Europea firmaron el acuerdo el pasado 17 de enero en Asunción.
Según un informe del Ministerio de Economía y Finanzas, el acuerdo comercial establece una zona de libre comercio que reúne economías que representan el 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
Qué cambia para Uruguay: el tratado abre mercados europeos para productos agropecuarios estratégicos del país, impulsa la reducción de aranceles industriales y busca atraer inversiones. Los beneficiarios potenciales incluyen a productores de carne, lácteos y cereales, así como a sectores exportadores de manufacturas y servicios.
Qué sigue ahora: además de la promulgación presidencial, resta la aprobación del componente político y de asociación por parte de los parlamentos del Mercosur y de los Estados miembros de la UE. La implementación final dependerá de los cronogramas acordados y de eventuales medidas complementarias internas en cada país.
Fuente: Noticias Argentinas