La paz no tiene religión, nacionalidad, raza, ideología pero lo contiene a todos. La esperanza es igual, una condición humana inherente. Un llamado a la paz, al diálogo, a la hermandad desde la Mesa de Diálogo Santafesino. Un mensaje para el mundo desde los representantes santafesinos.
Valeria Elías
RTS Medios

La Mesa del Diálogo Santafesino, se ha convertido en espacio genuino de respeto y diálogo, recibiendo y escuchando personas y representantes de instituciones relevantes del quehacer político, social, cultural y gremial; locales, provinciales y nacionales; abordando aquellas principales temáticas que le interesan y preocupan a la comunidad, como la inseguridad, el narcotráfico, la violencia, los problemas de educación y salud, la falta de oportunidades laborales.
Pero también, aquellas otras que hacen al desarrollo estratégico de la ciudad como la reactivación del actual Puerto de Santa Fe y la construcción de la Terminal sobre el río Paraná; o la necesidad de contar con una nueva vía de unión entre Paraná – Santa Fe.
Aquellas y otras problemáticas, lejos de encontrar vías de solución, se fueron complejizando. Sin embargo, esto no fue motivo de dispersión o desintegración, sino que motivó y propició un mayor compromiso de todas y cada una de las instituciones que componen la Mesa.
Al amparo de estas nobles premisas, se propuso tomar conciencia de la responsabilidad social en la vida comunitaria, despertar el sentido de pertenencia y autoestima ciudadana y provocar una cultura del diálogo de manera que permita superar enfrentamientos, madurar la confianza y transformar la esperanza en acciones. Así también, visualizar temas inherentes a la calidad de vida comunitaria y afrontar el desafío de la exclusión apostando a valores de la sociedad como la familia, la educación y la cultura del trabajo; para lo cual
destacó y apeló siempre a la importancia del trabajo en red de las instituciones, como así también al pleno ejercicio de los derechos con las correspondientes responsabilidades cívicas.
En 2023 la Mesa convocó a la dirigencia santafesina a trabajar “Por una cultura de la paz, el diálogo y la convivencia democrática”; hecho que manifestó de manera concreta e institucional en un acto masivo realizado en el Museo de la Constitución de nuestra ciudad.
Voces y mensajes
Javier Aga, Secretario mesa de diálogo, “en esta fiesta quisiera expresar mi deseo para el año que viene para nuestro país. Un deseo que tiene que ver con el espíritu de la Mesa del Diálogo Santafesino. Y ese espíritu tiene que ver con el diálogo, el respeto a las diferencias, y el accionar con los que menos tienen. Así que va este mensaje del deseo de un país con diálogo, con mucho respeto, y el mecanismo del diálogo y respeto tendrán que ver, o tienen que ver fundamentalmente para fortalecer nuestra democracia constitucional. La democracia constitucional que los argentinos supimos recuperar en el año 1983 marcó un cambio fundamental en la lógica de amigo-enemigo por una lógica de adversario. Y con el adversario se dialoga, se busca los consensos y se respetan los disensos. Creo que la Argentina, nuestro país, necesita mucho de diálogo, mucho de respeto y mucho de trabajo conjunto, solo así podemos pensar en un país más justo, más inclusivo, más igualitario, más respetuoso de los demás y poder vivir en un país que soñamos y que soñaron nuestros antecesores. Felices fiestas para todos y un gran abrazo para todos los argentinos, para todos los santafesinos, que nos encuentren más unidos que nunca en el año 2025. Gracias”
Imam Marwan Gill, Presidente de la comunidad musulmana Ahmadia en la Argentina, “en relación con las fiestas y el año nuevo, hay un dicho del profeta Muhammad, el profeta del islam, que es muy relevante y oportuno. Dijo que ‘el ser humano en su vida cotidiana suele despreciar dos bendiciones básicas: la salud y el tiempo’. Así que en estos días donde terminamos un ciclo y empezamos uno nuevo, es primordial agradecerle a Dios por la salud y por un año más en nuestra vida. El agradecimiento puede servir a su vez como una introspección y punto de reflexión: qué podemos mejorar en nuestro ser, en nuestras relaciones con el otro, en nuestra espiritualidad con el Creador, etc. En vez de limitarse a celebraciones meramente superficiales, podemos aprovechar este período para hacer un balance productivo de nuestra vida, nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestras prioridades. Que sea un año de paz para todos, y en especial las personas en el Medio Oriente”.
Rabino Sebastián Vainsteien “Como comunidad judía nos unimos a los buenos deseos en esta Navidad y Año Nuevo para todos aquellos que celebran las mismas. Así mismo, nosotros estaremos celebrando durante 8 días la festividad de Janucá, la cual nos recuerda el milagro de la continuidad de nuestro pueblo frente al dominio del Imperio Griego que no nos permitía profesar nuestra fe libremente en nuestra tierra y habían profanado el Templo de Jerusalén. Que las luces de Janucá puedan iluminar el mundo y traer la luz de la esperanza y el cambio en todos aquellos rincones donde hay oscuridad. Que podamos profesar cada uno nuestra fe en libertad, sin ser perseguidos o asesinados. Que llegue la paz; y que se bajen las armas. Continuamos pidiendo el retorno de los 101 secuestrados en Gaza. La Paz solo se construye con respeto y tolerancia hacia el otro, al que es diferente a mi. Mientras sigan habiendo naciones o grupos terroristas que deseen exterminar o hacer desaparecer a otros y las voces de los que quieran vivir en paz se acallen, no lograremos el cambio. En este nuevo año no seamos apáticos e indiferentes, trabajemos tendiendo puentes y desarraiguemos tanto odio e intolerancia, buscando la justicia y la verdad. Felices fiestas”.
Padre Axel Arguinchona “En el año 2025 la Iglesia Católica celebra el jubileo, evento que colma los corazones de esperanza y que nos llama, entre otras cosas, a rezar y trabajar incansablemente por la paz, especialmente en estos momentos en que el mundo está surcado por tantas guerras. La aspiración a la paz está en la naturaleza humana y se encuentra en las diversas religiones. Se manifiesta en el deseo de orden y tranquilidad en la actitud de disponibilidad hacia los demás.
El 2025 debe ser un año en el que crezca la paz, esa paz real y duradera que es dada por Dios a corazones, corazones que no se empecinan en calcular lo que es mío y lo que es tuyo, corazones que disipan el egoísmo en la prontitud de ir al encuentro de los demás corazones, que superan el desaliento por el futuro con la esperanza de que toda persona es un bien para este mundo, a veces, es suficiente algo sencillo como una sonrisa, un gesto de amistad, una mirada fraterna, una escucha sincera, un servicio gratuito con estos pequeños grandes gestos nos acercamos a la meta de la paz y la alcanzaremos más rápido.
La paz no se alcanza solamente con el final de la guerra, sino con el inicio de un mundo nuevo, un mundo en el que nos descubrimos diferentes, más unidos y más hermanos de lo que habíamos imaginado. La fe en Jesucristo nos compromete a dar un testimonio concorde del evangelio de la paz, ‘la paz les dejo, mi paz les doy’ nos dice el señor en la última cena, esta promesa divina nos infunde la esperanza; más aún la certeza de la esperanza divina de que la paz es posible, porque nada es imposible para Dios. La verdadera paz es siempre un don de Dios que para nosotros los cristianos, es un don precioso del señor resucitado que en el evangelio según San Juan, al manifestarse a sus apóstoles por primera vez, les dice, ‘la paz esté con ustedes’. Construirla con los demás creyentes y no creyentes, y así seremos felices, bienaventurados, porque como dice el Señor, ‘bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios’ Felicidades!.
Mónica Levrino, responsable de Comunicación de La Iglesia de Jesucristo SUD Ministerio evangélico Presencia de Dios “En estos tiempos de tanta incertidumbre social, emocional y aun espiritual. Es necesario que nos acercarnos a Dios el cual es dador de la vida abundante y de la paz que todo individuo necesita Deseamos como agentes de bendición para los demás que te dejes abrazar por ese amor genuino y lo puedas compartir con tus seres queridos. Que estas fiestas sean el motivo para lograr un despertar a lo divino y eterno que es Dios”
Pastor Walter Altare, En un mundo tan convulsionado, busquemos la paz. Que no es solo la ausencia de guerras, ni una tregua o calma aparente de las circunstancias.
No tengas dudas que hoy habrá más víctimas y heridos por insultos y actitudes que por
misiles y drones.
De poco sirve desear y brindar por la paz mundial, cuando la ansiedad interna quita el
sueño y el apetito, y la familia se cae a pedazos por la falta de afecto y comprensión.
Es cierto que el mal no parará, pero el bien tampoco. Nace en silencio desde lo
profundo, y llega al corazón, a nuestro espíritu.
Y desde ahí, fluye hacia afuera. Irá con nosotros, cambiará los ambientes, abrazará a
los desesperanzados y alimentará a los hambrientos del corazón. Buscar la paz es
buscar al Señor.
Jesús dijo: Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. La paz que yo les doy,
nada en el mundo la puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. Juan 14.27