También hubo anegamientos en muchos barrios e inconvenientes por corralitos caídos. El municipio activó el protocolo preventivo antes de la tormenta y confirmó que las bombas funcionaron con normalidad.
La ciudad de Santa Fe registró entre 40 y 50 milímetros de lluvia y ráfagas de hasta 65 kilómetros por hora durante el temporal que se produjo en el marco de una alerta amarillo. El director de Gestión de Riesgo municipal, Luis Mariano Cabal, brindó detalles en conferencia de prensa sobre el operativo desplegado y los daños relevados en la capital provincial.
“Desde ayer nosotros activamos el protocolo base sabiendo que íbamos a tener esta alta probabilidad de lluvias”, señaló Cabal. Indicó que se realizó la limpieza de puntos críticos y la preparación del sistema de bombeo. “La bomba 1 como la 2, la 3 y la 4 están funcionando, las demás actúan por gravedad”, precisó.
En cuanto a los efectos del viento, confirmó la caída de 29 árboles y ramas de gran porte, además de más de 20 postes caídos o con riesgo de caer y alrededor de 10 cables cortados. Según explicó, los reclamos se distribuyeron en distintos sectores de la ciudad. “No hubo una zona que podamos decir que fue la más atravesada”, afirmó.
Consultado sobre el estado de los postes, detalló que el municipio cuenta con un programa específico para su control e intimación a las empresas responsables. “En estos dos años de gestión se hizo cambiar por esta dirección más de 2.000 postes”, indicó. También pidió a los vecinos que informen situaciones de riesgo a la línea 0800 777 5000 para intervenir de manera rápida.
Respecto de los próximos días, Cabal adelantó que se prevé inestabilidad con posibilidad de lluvias más copiosas hacia el jueves. Las cuadrillas municipales continuarán con las tareas de remoción y reparación en los distintos barrios afectados por la tormenta.
Fuente: RTS Medios