Los empleados siempre preguntan ¿Vale la pena hablar en recursos humanos? Los problemas laborales, las necesidades y la gestión de personal depende de esta oficina. Los recursos humanos, son la matriz de una empresa sana.
Por Valeria Elías
Hay mitos y verdades que deben ser aclaradas, en el mundo laboral Recursos Humanos (RRHH) genera desconfianza, miedo o incertidumbres, o en ocasiones es entendido como un espacio de terapia, pero la realidad es otra, RRHH cumple funciones que hacen al funcionamiento práctico, productivo y libre de conflicto en las empresas.
María Pía Galluccio, psicóloga egresada de la Universidad Nacional de Rosario, es especialista en recursos humanos y desarrollo organizacional y dialogó con RTS Medios para profundizar en el tema.
Para comenzar la entrevistada aclara: “Recursos Humanos sirve cuando deja de ser administrativo y empieza a ser estratégico. No está para «defender a la empresa» ni para «hacer de psicólogo». Es para ordenar vínculos, sostener procesos y prevenir conflictos. RRHH debería ser quien traduce la estrategia en prácticas humanas: selección, desarrollo, evaluación, clima, límites. Cuando RRHH no existe o está desdibujado, aparecen: malos liderazgos, injusticias, confusión de roles, y desgaste silencioso. Una empresa sin Recursos Humanos no ahorra costos: posterga problemas. Esta es una pregunta clave, porque no hablamos solo de áreas distintas, sino de miradas distintas sobre las personas en el trabajo.
Luego, agrega: “Cuando hablamos de Recursos Humanos, estamos hablando del área que administra la relación laboral. Su función es ordenar: contratos, sueldos, licencias, normativa, legajos. Es indispensable, pero su lógica es principalmente operativa. En general, aparece cuando hay que resolver un problema o cumplir una obligación. Luego aparece el concepto de Capital Humano, que introduce un cambio importante: la persona deja de ser solo un recurso y pasa a ser un valor estratégico. Acá entran el talento, las competencias, el desempeño, la capacitación, los planes de carrera. Es una mirada más moderna y alineada al negocio, aunque todavía mide a las personas principalmente por lo que producen. Y finalmente está Desarrollo Humano, que da un paso más profundo. No se centra solo en cuánto rinde alguien, sino en cómo está trabajando, en qué condiciones, con qué sentido y con qué nivel de bienestar. Trabaja sobre cultura, vínculos, liderazgo, clima laboral y salud psicosocial. Entiende que el trabajo no es solo una tarea, sino un espacio que impacta directamente en la identidad y la salud de las personas”.
Para culminar su exposición, Ma. Pía Galluccio expresó: “Desde la psicología organizacional, la diferencia es clara: Recursos Humanos ordena, Capital Humano potencia, y Desarrollo Humano cuida y sostiene. Las empresas que solo tienen Recursos Humanos funcionan. Las que trabajan Capital Humano crecen. Pero las que apuestan al Desarrollo Humano son las que logran resultados sostenibles sin pagar el costo del desgaste humano”.