Las clases continúan suspendidas y el regreso será paulatino con protocolos. La comunidad educativa atraviesa el proceso tras el hecho en el que murió Ian Cabrera.
A diez días del ataque en la escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, donde murió Ian Cabrera de 13 años, alumnos y familias comenzaron a retirar sus pertenencias del establecimiento. La medida se da en el marco de la suspensión de clases y mientras se define un regreso gradual a la actividad.
Durante la jornada, se registraron situaciones de angustia entre estudiantes y familiares. Algunos alumnos debieron retirarse por descompensaciones en el momento de volver al edificio, en un contexto marcado por el impacto emocional que dejó el episodio.
Un padre que acompañó a su hija señaló: “Va a ser difícil la vuelta”, y describió cómo atraviesan estos días en el ámbito familiar. “Con tensión, charlar y tratar de contener lo que se puede y escuchar mucho, apagar las redes sociales”, expresó.
En relación al clima social, consideró necesario evitar la exposición pública y centrarse en la víctima. “Yo considero que hay una sola víctima acá, que es la criatura que hoy tendría que estar en la escuela y no está más”, afirmó.
Las autoridades escolares mantienen la comunicación con las familias a través de grupos de mensajería y anticipan un regreso gradual a la actividad. Mientras tanto, la comunidad de San Cristóbal continúa atravesando un proceso de duelo y reorganización tras lo ocurrido.
Fuente: RTS Medios