Los rosales son las plantas más populares en los jardines, incluso existen jardines específicos llamados rosaledas o rosedales, donde se exponen únicamente estas flores. Pero requieren cuidados y atención, así como exponía Antoine de Saint-Exupéry.
Valeria Elías
RTS Medios
En el Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, uno de los personajes principales es su rosa, quien de manera metafórica representa el cuidado y la demanda que requiere su esposa. Lo mismo ocurre con esta planta ornamental. Para saber qué cuidados se deben tener en cuenta, el especialista Octavio Pagliotto locutor nacional, viverista y columnista de medios sobre estos temas en diálogo con RTS medios aportó algunos detalles a tener en cuenta.
“Sabemos que el rosal es un arbusto de pleno sol que tolera bien el frío. Mientras más horas reciba de luz directa, mejor floración tendrá. Para alentar una mejor floración de forma natural, siempre recomiendo hacer poda de limpieza que consiste principalmente en retirar restos de viejas floraciones y ramas quebradas o secas. Cortar el fruto que queda una vez que caen los pétalos, incentiva a la planta para que siga floreciendo”.
Cuidados esenciales
Luz y ubicación: Mínimo 6 horas de sol directo. Buena ventilación es clave, pero evitar vientos fuertes.
Riego: Abundantemente y profundamente una o dos veces por semana, directamente a la tierra, no a las hojas, para prevenir enfermedades. Mantener el suelo húmedo, pero nunca encharcado.
Suelo: Requiere tierra rica en materia orgánica, neutra a ligeramente ácida y con excelente drenaje para evitar pudrición de raíces.
Mantillo: Aplicar corteza de pino o compost para retener humedad y controlar malezas
Fuente: RTS Noticias