Desde el municipio destacaron una baja en la cantidad de casos positivos y en los niveles de alcohol detectados en controles. También remarcaron el incremento de operativos y dispositivos de fiscalización en toda la ciudad.
A cinco años de la implementación de la ordenanza de alcoholemia cero en Rosario, la Municipalidad realizó un balance sobre el impacto de la medida en la seguridad vial. Gustavo Adda, director de Prevención y Seguridad Vial, aseguró que la normativa permitió reducir los casos positivos en controles y disminuir la cantidad de lesionados y fallecidos en siniestros viales.
El funcionario recordó que la iniciativa comenzó a debatirse en 2008 y que en su momento generó cuestionamientos de distintos sectores. “Se hacían algunos planteos que parecían irrisorios, como que los bares y restaurantes se iban a fundir porque la gente no iba a ir más”, señaló. Sin embargo, afirmó que “eso no ha ocurrido”.
Adda destacó además que la efectividad de la ordenanza estuvo acompañada por un aumento en los controles vehiculares. “Una prohibición total sin el control debido es una norma espectáculo”, sostuvo. En ese sentido, explicó que se implementaron operativos fijos y dinámicos en distintos puntos de Rosario para identificar las zonas con mayor cantidad de siniestros.
Según precisó, la ciudad pasó de realizar 8.500 controles de alcoholemia en 2013 a más de 52 mil en la actualidad. “No solamente durante la noche sino durante toda la jornada de cada día”, remarcó.
El director de Prevención y Seguridad Vial indicó además que la tasa de positividad bajó de un 18% a un promedio de entre 2% y 3,35%. “También disminuyeron los dosajes máximos detectados en los operativos”, concluyó.
Fuente: RTS Medios