Al cumplirse el 50 aniversario del último golpe militar, el Museo de la Memoria (Rosario) presenta el ciclo de cine “Ayer, hoy y siempre”. La segunda proyección será el jueves 29, a las 19:30hs, con entrada libre y gratuita. En diálogo con RTS Medios, Lucas Mussaco, director del museo, comentó sobre el ciclo y adelantó las próximas actividades.
Valeria Elías
RTS Medios
En el marco del 50 aniversario del último golpe militar en Argentina, el Museo de la Memoria de la ciudad de Rosario (Córdoba 2019), con entrada libre y gratuita, organizó un ciclo de cine titulado “Ayer, hoy y siempre”. Se trata de una selección de películas argentinas que dialogan con los hechos que se produjeron en el año 1976 y que marcaron la historia del país.
El director del museo, Lucas Mussaco, conversó con RTS Medios sobre las actividades que realizará el museo en el ciclo de cines y las venideras.
— ¿Cómo nace la idea del ciclo de cine y por qué la elección de las películas?
— “La idea del ciclo nace de algo que en el Museo hacemos todos los veranos: trabajar el cine como lenguaje cercano, popular y profundamente colectivo. Pero este año tenía un sentido especial, porque estamos transitando los 50 años del último golpe de Estado y queríamos empezar a activar esa agenda desde el arte y la cultura, no solo desde la conmemoración formal.
Por eso pensamos el ciclo «Ayer, hoy y siempre», que dialoga con el propio recorrido del movimiento de derechos humanos: el antes, el durante y el después de la dictadura. Las películas no fueron elegidas sólo por lo que dicen explícitamente, sino por lo que habilitan a pensar.
La historia oficial representa el momento en que la sociedad empieza a mirar de frente lo ocurrido y a acompañar la búsqueda de verdad, especialmente la de Abuelas. El secreto de sus ojos y Un crimen argentino, en cambio, son películas pensadas desde el cine más tradicional, incluso comercial, pero que muestran cómo la violencia estatal, el silencio y la impunidad siguen atravesando nuestra historia reciente.
Nos interesa llegar a públicos amplios, invitar a ver cine en un espacio público como el Museo, un espacio del horror ganado por la democracia, y abrir preguntas, debates y conversaciones que no se agotan en la pantalla.
Por eso la memoria no es solo recordar lo que pasó, sino comprender cómo ese pasado sigue operando en el presente. Y a cincuenta años, el desafío principal ya no es solo transmitir información, sino generar experiencias que permitan apropiarse de esa historia, discutirla y ponerla en diálogo con las preguntas del hoy”.
— ¿Qué significan 50 años de memoria y no olvido de la época más oscura de Argentina?
— “Queremos que estos cincuenta años de memoria no sean un ejercicio nostálgico, ni un ritual vacío sino una disputa muy actual sobre cómo interpretamos nuestro pasado reciente y qué lugar le damos en la democracia que estamos construyendo hoy.
La última dictadura no fue solo un episodio de violencia extrema: fue un proyecto político, económico y cultural que buscó reorganizar la sociedad a partir del terror, el silencio y la fragmentación del lazo social. Muchas de esas huellas no terminaron en 1983; siguen presentes en desigualdades, en violencias persistentes y en discursos que intentan relativizar o negar lo ocurrido.
La memoria es intergeneracional: no pertenece únicamente a quienes vivieron la dictadura, sino también a quienes nacieron en democracia. En ese cruce se juega la posibilidad de que el «Nunca Más» no sea una consigna congelada, sino una práctica activa, capaz de interpelación frente a cualquier forma de autoritarismo, exclusión o vulneración de derechos.
Hablar de memoria es, en definitiva, una forma de defender la democracia. Es sostener que no todo da lo mismo, que hay límites éticos que como sociedad decidimos no volver a cruzar, y que el Estado tiene una responsabilidad central en garantizar verdad, justicia y transmisión.
Desde el Museo creemos que recordar es también una forma de proyectar futuro: un futuro construido colectivamente, con más derechos, más participación y más conciencia histórica”.
— ¿Qué otras actividades tienen pensadas?
— “En el marco del 50° aniversario del último golpe de Estado, el Museo de la Memoria está trabajando en una agenda que llamamos «50 veinticuatro». No la pensamos como una actividad puntual ni como una conmemoración ritual, sino como una campaña anual que nos permita abrir preguntas, generar debate y construir colectivamente una agenda de memoria para el presente y el futuro.
Hay un objetivo que atraviesa toda la agenda: activar el Museo y su edificio –que fue sede del II Cuerpo del Ejército– como un territorio vivo de memoria y como un verdadero laboratorio de la democracia. No se trata solo de recordar lo que pasó acá, sino de preguntarnos qué hacemos hoy con ese pasado. Pensamos el Museo como un espacio para repensar nuestro lazo social en el presente y para imaginar colectivamente cómo queremos que sean los próximos 50 años de democracia.
Las coordenadas desde las que pensamos este aniversario son claras. Por un lado, partimos de una definición fuerte: en Argentina hubo un genocidio, y ese genocidio no fue solo un hecho del pasado, sino un proceso que reorganizó profundamente nuestra sociedad. Por otro lado, asumimos una paradoja que sigue siendo incómoda: la condena judicial al terrorismo de Estado convive con la vigencia de muchos aspectos del proyecto social, económico y cultural que ese terror impuso. Elaborar colectivamente esa tensión es central si queremos que el «Nunca Más» no sea solo una consigna, sino una práctica democrática cotidiana.
Llegamos a este aniversario en un contexto complejo, atravesado por discursos de odio, negacionismo y fragmentación social, pero también con una enorme potencia acumulada en las luchas por la memoria, verdad y justicia. Por eso el 50° aniversario no lo pensamos como un cierre, sino como una oportunidad política, cultural y pedagógica para volver a preguntarnos cómo llegamos hasta acá, qué del pasado sigue operando en el presente y qué futuro estamos dispuestos a construir juntos. La memoria no es solo recordar lo que pasó, es una herramienta para defender el presente y cuidar el futuro”.
Próximas proyecciones
Jueves 29/01– Un crimen argentino
Jueves 5/2– La historia oficial
La invitación es para las 19.30h en Córdoba 2019 (Rosario), convocan a llevar reposeras, las proyecciones son en la terraza del museo, la entrada es libre y gratuita. En caso de mal tiempo o altas temperaturas las actividades se realizan dentro de la institución.
Fuente: RTS Noticias