El registro en Recreo descendió luego de alcanzar los 5,02 metros. Desde Recursos Hídricos advirtieron que los suelos siguen saturados tras las lluvias en el norte provincial.
El nivel del río Salado comenzó a descender luego del pico de crecida registrado en los últimos días y la provincia de Santa Fe mantiene el seguimiento permanente de la situación hídrica. Así lo informó el secretario provincial de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, quien señaló que el mayor registro se dio en la estación automática de Recreo y luego inició una baja gradual.
El funcionario explicó que la crecida estuvo vinculada principalmente al aporte del arroyo Cululú, que el 18 de abril tuvo un caudal elevado y rápida incidencia sobre la ciudad de Santa Fe. Tras ese ingreso extraordinario de agua, el sistema empezó a estabilizarse y mostró una tendencia descendente.
Según detalló, en las primeras mediciones de la jornada el río se ubicó por debajo del máximo alcanzado. No obstante, indicó que todavía continúan llegando aportes desde el norte provincial y desde cuencas conectadas con provincias vecinas, por lo que el comportamiento seguirá bajo observación.
Mijich remarcó además que en ningún momento se alcanzó el nivel de alerta fijado para el Salado y recordó que las localidades del área metropolitana cuentan con defensas reacondicionadas durante el último año. En ese sentido, sostuvo que no hubo riesgo para los cascos urbanos protegidos.
De todos modos, advirtió que gran parte de la cuenca presenta suelos saturados tras precipitaciones que en algunas zonas ya superaron el promedio anual. Por ese motivo, señaló que nuevas lluvias podrían generar repuntes rápidos y pidió mantener atención sobre los próximos pronósticos meteorológicos.
Fuente: RTS Medios