La empresa acumula un déficit mensual millonario y permanece en concurso de acreedores desde hace más de un año. Desde el Gobierno provincial indicaron que el proceso podría abrir la puerta a nuevos inversores.
La situación de la empresa láctea SanCor atraviesa una etapa clave tras el pedido de quiebra presentado en el marco de su crisis financiera, mientras se aguarda la resolución judicial que definirá el futuro de la firma y de sus trabajadores. Desde el Gobierno de Santa Fe señalaron que el proceso podría derivar en una nueva etapa productiva con la llegada de inversores.
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, explicó que la empresa enfrenta dificultades económicas desde hace más de una década y que en el último período la situación se volvió insostenible. “Recordemos que SanCor está en crisis hace más de 15 años, se fue desprendiendo de distintas plantas y tomó préstamos que no pudo devolver”, indicó.
Según detalló, la firma mantiene un déficit mensual cercano a los 3.000 millones de pesos y permanece en concurso de acreedores desde hace más de un año sin lograr un plan que permita estabilizar su actividad. En ese contexto, señaló que en los últimos ocho meses los trabajadores percibieron ingresos parciales, lo que generó pedidos individuales de quiebra por parte de unos 450 empleados.
El funcionario indicó que la decisión tomada por la asamblea de la cooperativa de solicitar formalmente la quiebra se suma a los planteos previos realizados por los trabajadores. “El juez ya tiene todas las herramientas para decidir y entendemos que estamos a días de que termine de resolver”, sostuvo, y agregó que el objetivo es avanzar con celeridad en el proceso.
Desde la cartera laboral señalaron que una eventual resolución podría habilitar la llegada de nuevos inversores interesados en los activos de la empresa, incluidas sus marcas y plantas productivas. Báscolo remarcó que la prioridad será sostener la actividad industrial y las fuentes laborales: “La continuidad de los proyectos productivos debe ser la prioridad, como inversión productiva y no inmobiliaria”.
Fuente: RTS Medios