Ubicado en el corazón geográfico de la ciudad, se convirtió en un gran pulmón verde y se encuentra abierto para todo tipo de actividades de recreación y disfrute para toda la ciudad de Santa Fe.
Valeria Elías
RTS Medios

El Parque Federal se funda sobre un tradicional predio de la ciudad, que perteneció al ferrocarril y que se encontraba en estado de abandono luego del declive del sistema ferroviario en la década de los noventa. Se recuperó para el uso público, junto con La Redonda, la antigua estación de reparación de locomotoras – llamada “Santa Fe Cambios” – que se encuentra en una de las esquinas del Parque.
Además de la recuperación arquitectónica y puesta en valor del ex edificio, las obras en el Parque Federal se llevaron a cabo para consolidar un eje cultural, social y recreativo, una recuperación integral del espacio al aire libre que se desarrolló en tres grandes grupos de acciones en un principio.
El primero consistió en trabajos de limpieza general del predio, el nivelado del terreno y tareas de parquización. También, la recuperación de antiguos tanques de agua y combustibles que se hallan implantados en distintos sectores, de las torres de señalización y estructuras ferroviarias.
El segundo grupo consistió en la creación de senderos peatonales y la construcción de calles de mejorado pétreo y cordón cuneta para el tránsito liviano y restringido, a la altura de calle Quintana (vinculación este-oeste). Además, la prolongación de calle Belgrano.
El tercer grupo de acciones correspondió a la iluminación integral del predio. El proyecto contempló la recuperación de las torres de iluminación existentes y la colocación de nuevas columnas en los recorridos peatonales, calzadas y en la zona de las canchas de fútbol.
El predio, que nació hace 28 años, además de ser elegido para dar comienzo al último Plan de Forestación, en el cual se plantaron más de 200 especies arbóreas, ahora cuenta con dos mástiles en el que ondean las banderas de Argentina y de Santa Fe, consolidándose como eje cultural, social y recreativo.
Alejandro Álvarez, presidente de la Asociación Parque Federal, analizó puntos importantes sobre los espacios verdes y del parque en particular.
“En mi opinión, los espacios verdes para Santa Fe y para, en general cualquier ciudad, son algo esencial. Son por un lado un espacio de desarrollo ambiental donde la ciudad encuentra un rincón de naturaleza, un lugar de contacto con la vida tanto vegetal como incluso animal, la bio fauna especialmente, y por otro lado, son espacios también de encuentro cívico, de encuentro de la comunidad, de encuentro de los vecinos, donde se encuentran las diferencias, donde se encuentra la diversidad, el que estudió, el que no estudió, el que tiene plata, el que no tiene, o sea, son espacios justamente donde, como dice el escritor chaqueño Mempo Giardinelli, donde se domicilia la democracia en definitiva, el espacio público es eso. Y el espacio verde público además tiene esa característica esencial del componente ambiental vinculado a la calidad del aire, a la retención de excesos pluviales, a la amortiguación del ruido. Todos los beneficios ambientales que, sobre todo, a través del arbolado, los espacios verdes le dan a las ciudades como Santa Fe”, explicó el entrevistado.
Un lugar para compartir y cuidar
La Asociación Parque Federal fundamentalmente es un grupo de vecinos independientes que desde hace casi 23 años viene activando para el desarrollo pleno de este parque como espacio verde, público. Agrega Alejandro: “Su cuidado, su mejor mantenimiento para que tanto en sus aspectos materiales como decir el estado del equipamiento, de la forestación, de todo lo que uno puede encontrar en el parque, además se dé una buena y sana convivencia, la mejor convivencia posible dentro del contexto social en el que estamos, entre los distintos usuarios y vecinos del parque. Entonces nuestro rol es tratar de proponer cómo mejorar todo eso, cómo desarrollar que el parque se complete como obra y que tenga los equipamientos necesarios y que además, aprendamos a utilizarlos a estos espacios, sepamos convivir, aprendamos a convivir en estos espacios”.
Volviendo al tema, dijo: “Con respecto a la importancia de la conservación de los espacios verdes, tiene que ver con lo que decía al principio, el rol de estos espacios es fundamental, además desde lo simbólico. Esto sumándole a la primera pregunta, porque también son espacios que hacen a la identidad del lugar. Las características, por ejemplo, que tiene la costanera santafesina como espacio verde y público, verde en gran medida, no todo, pero en gran medida, hace que sea una postal distintiva de Santa Fe ciudad y que mucha gente lo reconozca como un lugar típico de Santa Fe. Lo mismo con lo que está ocurriendo con otros espacios, sobre todo para la gente que vive cerca o la que es habitué de esos lugares, desde luego. Los casos del Parque Sur, del Parque Garay y obviamente también del Parque Federal. Entonces, es importante conservarlo no sólo por su valor ambiental, que tiene que ver con la calidad de vida actual y futura, sino también con el valor patrimonial, identitario, que tiene que ver con la identificación de quienes habitan la ciudad, con los espacios físicos concretos de esta ciudad”.

Cómo colaborar con los espacios verdes
El cuidado de los espacios verdes implica tareas de limpieza, mantenimiento, y acciones para conservar y mejorarlos, algunas son responsabilidad de la Municipalidad y otra de quienes habitan el espacio verde. Por un lado, están las tareas de limpieza, recolección de basura y hojas, y colocación de papeleras. Por otro lado, los vecinos deben ocuparse de barrer el frente de casa, levantar heces de mascotas, respetar y cuidar las instalaciones urbanas como juegos infantiles, mesas de picnic, bancas y fuentes; y cuidar las plantas y animales que habitan las zonas verdes. Enséñales a no arrancar flores ni molestar a los organismos que viven entre ellas.
Al respecto, Alejandro Álvarez, aportó “para colaborar yo creo que es muy importante acercarse a organizaciones como la nuestra que son, sí, en este caso, claramente independientes de toda filiación político-partidaria o económica, empresarial. Son organizaciones realmente de base, integradas por vecinos, cuyo objetivo compartido es el de defender y, como te decía, promover el desarrollo pleno y el cuidado adecuado de estos espacios. Acercarse es fundamental, asociarse en el caso nuestro, que es algo importante, también desde el punto de vista práctico, para que la asociación pueda seguir teniendo personería jurídica como una herramienta que le permite ser interlocutor del Estado. Pero más allá de asociarse, sí, de informarse, de participar en algún proyecto concreto. Por ejemplo, nosotros tenemos un grupo de voluntarios de arbolado con los cuales hemos lanzado el año anterior, un programa de adopción de arbolitos jóvenes del parque con la idea de colaborar con la municipalidad, porque es la que tiene la responsabilidad primaria, obviamente, en el mantenimiento de los espacios verdes, en el cuidado de los más jóvenes, los plantados recientemente, que necesitan especialmente riego, necesitan especiales cuidados durante los primeros dos o tres años. Esa es una cosa concreta que se puede hacer, pero de manera organizada, o sea, no de manera individual, aislada sino organizada compartiendo información, teniendo en cuenta la visión de conjunto, más allá del vínculo que cada uno puede desarrollar con el arbolito que adoptó, sí tener en cuenta la visión de conjunto, de lo que significa la forestación como tal dentro del parque y en la ciudad. Esa es la forma de colaborar”.
Para finalizar, sugirió “colaborar como socio, ya sea activo, benefactor u honorario, con la posibilidad económica que cada uno tenga. Y también los que tengan la alternativa de contar con algo de tiempo, que puedan ofrecerlo en estos voluntariados concretos. Por ejemplo, el cuidado del arbolado joven a través de nuestro programa de adopción de árboles, el agua, adoptar un árbol. Y también las otras iniciativas que venimos sosteniendo para que el parque esté completo. Por ejemplo, también tenemos el proyecto para recuperar el galpón ferroviario, el galpón fosa, que está abandonado. Un galpón enorme de más de 100 metros de largo por 30 de ancho, que queremos convertirlo en un espacio de usos múltiples, de gestión también compartida entre el Estado y los vecinos, que se llamaría ECUM, Espacio Comunitario de Usos Múltiples, precisamente. Hay muchos, varios proyectos en los cuales necesitamos el apoyo de lo que cada uno puede hacer con sus conocimientos, con sus posibilidades y que sería muy bienvenido. Así que acercarse, asociarse es una manera también de empezar a colaborar”.