Montevideo, cuna de la murga y los tablados 

El carnaval nace de la celebración, la alegría y la necesidad de expresión. Movimientos y música se conjugan en los tablados de Uruguay para conmemorar al Rey Momo. Juan Castel, del Centro de Documentación e Investigación del Museo del Carnaval, conversó con RTS Medios sobre este fenómeno cultural.

Valeria Elías

RTS Medios

En la ciudad de Montevideo, República del Uruguay, funciona el Museo del Carnaval. Esta es una institución que conserva, exhibe, difunde y pone en valor los objetos y tradiciones que forman parte de la máxima fiesta popular del «paisito». Desde el Centro de Documentación e Investigación del Museo del Carnaval, Juan Castel, brindó respuestas a RTS Medios respecto a los carnavales montevideanos.

 

 

Para entender la festividad uruguaya, el entrevistado destacó: “Montevideo tiene un carnaval muy particular, que a diferencia de los otros, también importantes del continente, es un carnaval de escenario. Lo más popular de esta fiesta se desarrolla sobre el escenario. Es un carnaval muy teatralizado, los conjuntos dicen mucho, es muy musical, tiene mucho discurso, tiene mucha crítica, tiene mucho humor. Por todos estos motivos es tan atrapante y además, es un carnaval largo. Los carnavales actuales comienzan el 20 de enero y terminan a principios de marzo, se desarrollan todas las noches en distintos escenarios a lo largo y ancho de la ciudad. Montevideo es el carnaval más popular de Uruguay. Es el que más se consume, el que permea y contagia y el que le da la impronta también a los otros carnavales de diferentes regiones de Uruguay”.

 

 

“Primero hay que poner en valor esa característica –continúa desarrollando Juan Castel– Montevideo es una ciudad muy carnavalera. Tenemos un carnaval que está muy metido en la gente, es muy popular, tiene este formato de tablados, que son escenarios que se arman en distintos barrios, para que los conjuntos hagan sus espectáculos todas las noches allí. Este formato tiene más de 130 años ininterrumpidos. Es un evento que hasta mediados del siglo XX tenía una gran presencia en las calles con más de 200 tablados (con la mitad de la población actual); prácticamente había un tablado en cada esquina. Esto le cambiaba la cara a la ciudad durante el mes de febrero. El carnaval estaba muy metido en cada uno de los barrios, en cada calle, y eso se ha transmitido hasta ahora. Si bien, ha cambiado mucho porque se transformó la sociedad y porque hay otras formas de entretenimiento, el carnaval es el evento que más entradas vende, después del fútbol. Pienso que aquí radica esa cuestión de la trayectoria de Montevideo y de Uruguay como un país muy carnavalero”.

 

Luego, señaló: “Eso también explica el porqué de un Museo del Carnaval. Creo que el hecho de que un país dedique un museo a esa temática habla a las claras de la importancia que tiene ese tema para la sociedad. Hay que pensar que el Museo del Carnaval está cumpliendo 20 años; antes no había un espacio tan específico en la región, ni en el continente. Ahora hay más experiencias vinculadas a Museos de Carnaval, por ejemplo, el de Gualeguaychú, pero siguen siendo una rareza este tipo de instituciones”.

 

 

El entrevistado destaca la voluntad política que fue motivada por un interés social y popular, como clave para el nacimiento de este museo. Recalca la importancia del evento y eso mismo llevó a que tenga un lugar donde se estudie y se genere conocimiento a propósito del tema, y que también esté abierto a los turistas. “Nuestro carnaval siempre llamó mucho la atención a los extranjeros y también generó mucho turismo interno. Por lo tanto, es natural que se haya dado esta cuestión de tener un museo para el carnaval montevideano y uruguayo. No quiero dejar de mencionar que hay muchos carnavales en diferentes regiones, con sus particularidades, que tienen otras características en la frontera con Brasil, que también son muy populares”, expuso para cerrar la idea.

 

 

Más allá de las fronteras

 

 

En Argentina hay una cierta preferencia por las murgas uruguayas, –¿A qué se debe este fenómeno?–. A esto respondió: “La murga tiene llegada a Argentina, en cuanto al porqué llega tanto a la gente, surge la pregunta «cuál es el corazón de la murga», la murga tiene que tener tres elementos que es lo que se le exige cuando se hacen los espectáculos. La murga tiene que criticar, tiene que hacer reír y tiene que emocionar. Cuando esos tres elementos funcionan, el espectáculo de murga es imbatible, porque habla de cómo somos y critica a los personajes del momento; no tiene piedad en ese sentido, porque tiene humor y porque nos toca la fibra íntima. A esto hay que sumarle que tiene una presencia escénica brutal. Cuando uno ve una murga adelante, la presencia y la pisada es tremenda, la forma de cantar también es muy particular, en ese combo, de esa casi agresividad por momentos a la hora de cantar, en ese timbre tan callejero que tiene la murga uruguaya, está la explicación por qué es un género que está metido en el corazón de la gente y que enamora al que se le acerca”.

 

 

“Este es un género que nació y que viene de un proceso largo, desde mediados del siglo XIX. Fue mutando, nació como algo mucho más amateur, de amigos, de familia que se juntaban a cantar y que en aquel entonces se cantaba en una esquina, se cantaba en la plaza matriz. En aquellos tiempos, había un concurso amateur. Eso fue evolucionando y fue generando una estética propia de la murga, de la cara pintada, la cara con base blanca y pintada por arriba, eso ya es una característica histórica de la murga. Lo que eran determinado tipo de ropas de la murga a principios del siglo XX también fue cambiando a medida que se fue masificando el carnaval y fueron ingresando otros técnicos vinculados al teatro y al diseño. Se fue sofisticando un poco todo el tema de diseño vinculado al vestuario fundamentalmente a partir de la década del 70’/80’. Los trajes y los maquillajes de la murga están desde siempre”, expresó el especialista.

 

 

Entonces, agregó: “Lo que no hay duda es que la murga además de ser un sonido, una forma de cantar, una forma de decir, es también una forma de vestirse. La murga es un tipo de ropa, determinado sombrero y la cara pintada, de eso no hay duda. Es algo que todos identificamos, que no hay que explicarlo, por lo menos acá en Montevideo sabemos perfectamente qué significa una cara pintada y sin duda que está muy identificado al género. Ha tenido mutaciones históricas, pero es una característica también fundamental. Y hoy en día los conjuntos trabajan en base a diseñadores de vestuario, que en función de los libretos, también hacen sus creaciones para que las murgas se vistan. Lo mismo pasa con los maquilladores que trabajan en función del trabajo del diseñador de vestuario. Hay una maquinaria aceitada desde hace unos años, que se pone en marcha muchos meses antes de que arranque carnaval”.

¿Tablado o calle?


La murga tiene su sentido y su origen es un escenario, pero este escenario ¿puede variar?

“Los tablados son un elemento fundamental del carnaval montevideano, son definitorios de cómo es nuestro carnaval. El tablado es un espacio, un escenario que se arma al aire libre, que es el lugar en donde se ve carnaval. Hay distintos tablados en distintas zonas de Montevideo, pero básicamente es eso, es el espacio físico, el recinto en donde vamos a ver carnaval. Generalmente se cobra una entrada. Hay distintas modalidades de tablado. A veces, es en clubes deportivos en los que se construye un escenario y se ponen sillas y se dejan durante todo el mes y medio que dura carnaval”, dijo el entrevistado.


Por lo mismo, expuso: “Exclusivamente para los espectáculos de carnaval de noche, en espacios públicos, se arman un escenario en plazas que son cerradas y se les pone sillas, básicamente es como el teatro de carnaval en cada barrio, eso es el tablado, que implica esa infraestructura de escenario, audio, luces, sillas, boleterías, porque en líneas generales, venden entradas todas las noches. El tablado es un ámbito que tiene una característica que es maravillosa y que nosotros valoramos mucho, que es que uno se encuentra ahí con todo el barrio, va el más rico del barrio y el más pobre del barrio, van las familias enteras, van los abuelos con los nietos, todos estamos ahí viendo un espectáculo y que como es parte del ritual, el conjunto termina de actuar y se va entre la gente, se queda saludando, se genera un ambiente muy de barrio, muy cercano, muy lindo”.


“Hay incluso algunos tablados muy grandes que son céntricos, como el velódromo municipal, que es el tablado que tiene más capacidad en Montevideo. En este ámbito entran 5.000 personas. Va gente de distintos barrios a ver los espectáculos, se genera esa cuestión de que estamos todos en el pasto mirando los espectáculos de carnaval y se crea esa cosa de un Montevideo, que a veces añoramos, que ya no está y que tal vez es el único lugar en el que todavía vive esa ciudad de mediados del siglo XX. Es en el tablado donde se sigue manteniendo ese ambiente, ese grupo humano que asiste con el termo, el mate, que come un chorizo, que mira los espectáculos, que pasan juntos las noches de verano”, recordó el especialista.


Respecto a si hay murga callejera en Uruguay como sucede en Argentina, el entrevistado detalló: “No, en realidad el formato de la murga uruguaya es para actuar en escenarios y no hay murga que desfile, no hay otro formato de murga. El formato de murga es para cantar y hacer la actuación sobre un escenario. Se da en tablados y como te decía, hay otras modalidades de tablados que se arman por una noche en barrios alejados, en zonas periféricas, en zonas que tienen muchas carencias y donde también el carnaval llega ahí, pero siempre en este formato de un espectáculo de escenario. La murga siempre se presenta en formato escenario”.


Para finalizar, agregó: “El concurso de carnaval se hace en el teatro de verano, que es un espacio cultural al aire libre muy grande, que tiene una capacidad amplia. Allí se hace el concurso todas las noches, actúan cuatro conjuntos, están las radios transmitiendo en vivo, también está la televisión y hay un jurado que pone puntajes, se vive como un campeonato de fútbol; es el concurso oficial de carnaval. Después están los desfiles y corsos barriales que ya son para otro tipo de agrupación más amateur, para otro tipo de organizaciones. Por otra parte, está el desfile de llamadas, de comparsas de candombe. Es el más importante de Montevideo. Si bien está integrado al calendario oficial de carnaval, tiene otra vida, callejera, todo el año, tanto en Montevideo como en todo el Uruguay”.

Fuente: RTS Noticias