Meridies: 20 años cantando de Santa Fe al mundo

El Estudio Coral Meridies cumple 20 años, lo celebra cantando. Este grupo coral supo instaurarse en la sociedad santafesina y expandir al mundo su canto y técnicas vocales. Virginia Bono, su directora, brinda testimonio de este aniversario.

Valeria Elías

RTS Medios

El Estudio Coral Meridies cumple 20 años, el coro se empezó a gestar en el 2004 y en el año 2005 vió la luz, por esto Virginia Bono, su directora comparte esta experiencia con RTS Medios y con ella, algunos integrantes del Estudio Coral Meridies.

 

 

Para hacer un recorrido histórico sobre la agrupación la directora Virginia Bono comentó: “Estábamos haciendo la grabación de un disco con música de Carlos Guastavino, bajo el nombre de la agrupación Coral Ars Nova. Habíamos comenzado con el proyecto del disco de Guastavino muchos años antes y que por distintas vicisitudes no se había podido hacer. Entonces en el 2004, se pudo hacer y luego de ese proyecto, que fue muy enriquecedor y muy positivo, decidimos que podíamos continuar haciendo música juntos. Yo no vivía en Santa Fe en esa época, entonces íbamos a planificar juntarnos una vez al año, algunos fines de semana de manera intensiva y preparar conciertos. Y así fue que en el mes de septiembre del año 2005 hicimos nuestro primer concierto con una veintena de cantantes”.

 

 

El programa fue dedicado a la música post romántica inglesa y se combinó con poesía de principios del siglo XX española. “Fue un maravilloso concierto y así nace Meridies y se propone al año siguiente, en el 2006, otro programa de concierto, ese fue mucho más ambicioso, fue la misa para doble coro de Frank Martin, un compositor suizo, una obra muy emblemática de la música coral a cappella, maravillosa”, expresó la entrevistada. 

 

 

Al año siguiente el grupo propuso presentarse en algún festival o en concursos. Se presentaron en el concurso de Trelew (Chubut), ganaron el primer premio en la categoría Coro Mixto y otros premios más, desde ese punto se pensó en la continuidad de la agrupación. “Entonces, regresé a Santa Fe en el 2009 –expresó la directora- ya teníamos un proyecto y fuimos de gira a Alemania, habíamos sido invitados y seleccionados para participar en un certamen en ese país, que es muy renombrado en la ciudad de Oberhof en el sur de Alemania. Y a partir de ahí comienza la frecuencia de ensayos semanales, como cualquier otro coro vocacional. Entendido vocacional como el que tiene vocación de cantar, o sea, por amor al arte, al canto coral. Al principio los repertorios fueron variados porque el coro tenía proyectos puntuales, como también proyectos de participar en certámenes, concursos y festivales”.

 

 

En las competencias el repertorio es variado, se debe presentar música antigua, contemporánea y del país de origen del coro. Se mantiene la línea de abordar diferentes repertorios, de no encasillarse en un estilo, sin embargo, a partir del 2010 tuvieron invitaciones importantes festivales que son relevantes en la escena coral mundial, por este motivo se organizaron para representar a la coralidad argentina y a la latinoamericana, surgieron proyectos que tuvieron que ver con la música contemporánea, de autores vivos del continente latinoamericano y de la Argentina especialmente. 

 

 

Luego, el grupo coral presenta un disco de música latinoamericana, que se hizo con el sello de la Universidad Nacional del Litoral. “También habíamos hecho antes, un disco de música argentina, empezamos a participar en jornadas de música contemporánea, a poner sobre el escenario obras que no habían sido estrenadas, piezas que compositores componían o especialmente para el estudio Coral Meridies o que habían compuesto alguna vez y nadie se había animado a ejecutarlas. Comenzamos a transitar ese camino que de alguna manera marcó una identidad muy importante dentro del coro. Y, hoy en día, el estudio Coral Meridies es reconocido en todo el mundo porque ha tenido mucha presencia internacional representando a la Argentina y América Latina en muchos eventos de gran jerarquía. Pero además porque, en el mundo de los coros, es un mundo en el que nos conocemos, nos buscamos, buscamos aprender de los otros. Y Meridies se ha encargado también de difundir, de buena manera, todo el material que generamos y eso hace que también coros de otras latitudes nos encuentren y conozcan la música, especialmente la música argentina y latinoamericana, a través de las interpretaciones del estudio coral Meridies”, declaró Virginia Bono.

El estudio toma forma

 

 

Actualmente la agrupación es un coro de cámara y supo tener hasta 30 integrantes, con cantantes que van variando. A veces, algunos grupos se mantienen estables durante 2 o 3 años, lo cual permite un crecimiento muy importante tanto en el repertorio como en la profundidad del trabajo musical. El grupo actual tiene 22 integrantes, hay personas que están desde los inicios, hay personas que están desde la mitad de la historia y hay cantantes que se han sumado en los últimos dos o tres años. 

 

 

Meridies es un coro independiente, amateur, que busca calidad y una excelencia musical. “Por eso es importante que quienes integren Meridies –expresó la directora- tengan una vasta experiencia coral, una hermosa voz, un compromiso, con su propio instrumento (la voz) y un compromiso con hacer la música conjunta. Normalmente en los meses de diciembre abrimos audiciones, este año se van a abrir audiciones para todas las cuerdas y es la ocasión en la que puedo escuchar a cantantes que ya sean estudiantes de música, o incluso profesionales de la música, es decir, maestros de música o estudiantes de canto, maestros de canto, que quieran hacer un trabajo de excelencia y de estudio profundo como trabajamos en Meridies”. 

 

 

Respecto de cómo se organizan, la entrevistada comentó: “Las actividades que desarrollamos todos los años van desde presentaciones en diferentes ámbitos, algunas pueden ser breves y otras son conciertos completos, siempre bajo un concepto particular. Ya sea porque lo unifica el repertorio, porque lo unifica alguna idea escénica. En los últimos años venimos trabajando bastante en presentarnos en lugares que no son habituales para conciertos. De esta manera cooperamos con el descubrimiento o redescubrimiento de la comunidad santafesina a ciertos espacios que son emblemáticos, por ejemplo, algunas iglesias, templos de otras religiones o sociedades, que tienen una significancia para la historia y para la cultura santafesina. Eso nos atrapa mucho, nos gusta presentarnos en lugares inesperados y poder darlos a conocer y llenarlos de música, de sonido. Meridies siempre tiene improntas innovadoras y modernas, desacartonadas, eso es una de las características que también hace que el público nos siga mucho Además de las presentaciones, con Meridies realizamos jornadas de canto común, cursos, encuentros corales con otros coros, participamos con otros coros, cooperamos también con otros organismos instrumentales, con festivales, no solo de música popular, sino de otro tipo de música. Siempre bajo la idea de que la música, en definitiva, es la que nos une o el arte es el que nos hace decir cosas comunes y habitar espacios comunes”.

 

 

Para culminar, la directora del estudio coral, expresó: “Personalmente me siento muy emocionada con estos 20 años. Tenemos un concierto que nos espera hoy sábado a las 21 horas en la Sala Mayor del Teatro Municipal, en donde se van a congregar no solo los cantantes actuales de Merides, sino muchísimos exintegrantes, muchas personas que han pasado por el coro y que tomaron la invitación como una oportunidad de alegrarse otra vez en la música y en hacer música juntos. El sonido es maravilloso, la música es fantástica, nos colma lo que vamos a ofrecer en el concierto. Estos últimos ensayos con tantas personas que aman el canto coral, que vuelven y expresan todo lo que Meridies ha significado para ellos en su vida, me colma de mucha emoción porque siento que lo construido es algo enorme y muy bueno. Hay mucha bondad, hay mucha belleza en lo vivenciado en estos 20 años. Y siento un hermoso orgullo de lo que fuimos capaces de construir, de lo que seguimos construyendo cada día, de la hermosura y de la belleza que habita en las personas que cantan en coros, que han cantado. Como la música nos mantiene enlazados de alguna manera. Así que es una tremenda emoción recordar, pasar por el cuerpo, pasar por el corazón todos los logros, los desafíos superados, los proyectos alcanzados, los sueños concretados. Es un impulso también muy grande para continuar en la misma senda, para ser cada vez más creativos y poner al patrimonio cultural coral de Santa Fe, de la Argentina, en un excelente sitio dentro de lo que es la escena coral mundial”. 

Retratos de los integrantes


Simón Oyola, oriundo de San Francisco (Córdoba), se mudó a Santa Fe después de viajar desde su ciudad a los ensayos por mucho tiempo. En diálogo con RTS Medios contó: “Decidí integrar Meridies por un salto a la profesionalidad o semi-profesionalidad. Ya se venía rumoreando cómo era que trabajaba Meridies. Un nuevo repertorio, un nuevo camino hacia nuevas armonías, nuevos compositores. Lo que más me gusta de cantar en coro es compartir con otra persona que tiene tu mismo gusto y generar una sinergia o justamente una armonía entre los compañeros. A la larga se van haciendo amistades duraderas, eso es lo más lindo, el vínculo con los compañeros es muy bueno, es muy profesional, todos estamos dedicados al estudio de las obras y a ser humanos y no nos pisamos entre nosotros, hay mucha solidaridad, mucho compañerismo eso es lo lindo del grupo. La reflexión que tengo de estos 20 años  es siempre la misma, es un sueño haber entrado a Meridies, haber podido participar, la trayectoria la tiene bien ganada y bien representada”.


María Agustina Quiñonez, integrante del coro desde el año 2009, compartió: “Elegí Meridies porque desde el inicio sentí que era un espacio donde podía crecer, aprender y desafiarme. Me atrajo la proyección del grupo: los proyectos exigentes, los concursos y festivales, los viajes y las giras al exterior. Era una oportunidad única para impulsarme como cantante y animarme a metas que sola quizá no me hubiera planteado.

Con el tiempo descubrí que no estaba entrando solo a un coro, sino a un lugar que me acompañaría en distintas etapas de mi vida, y donde siempre encontré un espacio para seguir formándome y construyendo junto a otros. Lo que más me gusta es esa sensación de estar todos juntos, de vibrar al mismo tiempo. Cada persona llega con su historia, su timbre vocal, su forma de decir, y aun así todo eso se une y se transforma en un solo sonido. Ese ‘todo’ que aparece —hecho de particularidades— es lo que más me emociona. En Meridies eso se siente profundamente: nuestro sonido tiene una identidad muy marcada, y quienes nos escuchan siempre lo remarcan. Esa construcción colectiva, moldeada por el trabajo y la mirada de Virginia, creadora y directora de Meridies, es lo que hace que cantar en este coro sea una experiencia tan especial. El vínculo con mis compañeros es muy especial. Está hecho de años compartidos con algunas personas, pero también de la capacidad de rearmarnos una y otra vez. Meridies es un coro que exige compromiso, tiempo y dedicación, y no siempre todos pueden sostener ese ritmo. Por eso el grupo cambia: algunos permanecemos muchos años, otros transitan un período más breve. Lo valioso es que, a pesar de esas transformaciones, siempre logramos reencontrarnos como grupo. Sabemos adaptarnos, recibir nuevas voces y reconstruir el sonido sin perder la esencia del coro. Esa dinámica nos mantiene vivos, flexibles y conectados. Estos 20 años significan mucho para mí. Haber vivido tantas experiencias me permite ver con claridad que nada de lo que alcanzamos fue casual. Para que los proyectos se concreten y salgan de la mejor manera, hace falta esfuerzo, dedicación y muchísimas horas de trabajo. Durante años ensayamos sábados y domingos, cuatro horas cada día, para poder representar a Santa Fe y al país en escenarios del mundo. Ese nivel de entrega marcó nuestra identidad y nuestros logros. Nada de esto es fácil ni inmediato. Pero estos 20 años demuestran que, con compromiso colectivo y una conducción con objetivos y metas claras como las de Virginia, es posible sostener un proyecto con sentido y trascendencia”.


Manuel Descalzi, integrante de Meridies desde 2021, dijo: “Decidí entrenar a Meridies porque los escuché cuando estaba en la secundaria y quedé fascinado. Entré porque me dieron ganas de participar en algo de nivel, para hacer músicas bellas y, además, crecer yo. La colectividad del sonido es única, y en un grupo como Meridies, hay que lograr un sonido común, para que esa vocalidad colectiva sea capaz de interpretar más de una sonoridad: a veces sacra, a veces más popular, otras antigua, entre otras. Somos muchos, haciendo un  mismo sonido, el cual, se debe cambiar según la obra. 

En este grupo siempre hay algo nuevo, desde lo musical y lo personal. Vos pensás que, con los años, una cosa ya está resuelta, pero un tiempo después esa cosa vino con una variante que te hace verlo todo diferente y uno siempre aprende. Ingresé con 19 años, me vi en el lugar de ser el más chico en un momento, y desde ahí en adelante mi vinculación con mis compañeros es de «espectante», no de expectativa, sino de espectador. Me refiero a quien mira para entender cómo es la dinámica del ensayo, qué es necesario hacer y cómo tiene que ser y sonar el coro. Estos 20 años son para mí, y creo que para más de uno también, un instante importante para ver hacia atrás, como si sumáramos con un ábaco y llegar a el momento de revelar las fichas en cuestión: qué hicimos desde que empezamos, cómo llegamos a esto, algo falló en algún momento, qué nos llevamos de eso, a dónde estamos ahora”.

Fuente: RTS Noticias