Maquillaje ¿Es bueno o malo usar productos a prueba de agua?

Los productos a prueba de agua son una de las preferencias actuales en maquillaje. En la actualidad se prioriza la larga duración para evitar retoques o deformaciones del trabajo realizado con los cosméticos. La especialista Yamila Gutierrez en diálogo con RTS Medios, explicó el motivo de esta elección. 

Valeria Elías

RTS Medios

La necesidad de que los maquillajes perduren y no sea necesario retocarlos cada hora, derivó en el consumo de productos que sean permanentes y estables, duren más tiempo y cumplan con la estética requerida para la ocasión. En este sentido la maquillista profesional Yamila Gutierrez, conversó con RTS Medios sobre estos productos y su uso cotidiano. 

  

La especialista explicó: “El aumento del consumo de productos waterproof (a prueba de agua) no es una simple moda pasajera, si no una demanda creciente. Estamos viviendo el mundo de lo inmediato, siempre ocupados, apurados, queriendo resolver todo ya. Quienes nos maquillamos necesitamos de cosméticos que se mantengan intactos durante todo el día y no necesitan retoques constantes; aquellos que puedan soportar actividades al aire libre, deportes y diferentes condiciones climáticas que pueden jugar en contra, como nuestra característica humedad santafesina. El consumo de productos resistentes al agua era más elegido por maquilladores para novias, quinceañeras, campañas audiovisuales donde se mojan a los modelos, artistas de TV con largas jornadas de grabación, actores de teatro con vestuarios calurosos y luces que levantan temperatura; digamos que para ocasiones específicas o usos más profesionales. No siempre fueron los preferidos para el uso cotidiano porque creíamos que sus fórmulas tenían demasiados componentes agresivos para nuestro rostro, o que nos costarían remover a la hora de desmaquillarnos”.

 

“La mayoría de estos productos– continúa– suelen contener alcoholes que ayudan a evaporar el agua y fijar el producto, pero pueden causar resequedad en la piel; también siliconas para crear una barrera impermeable, pero pueden obstruir poros; diferentes tipos de aceites minerales que ayudan a repeler el agua, pero pueden ser comedogénicos; y pigmentos y rellenos para dar color y textura que también pueden deshidratar la piel si no se equilibra con ingredientes hidratantes. Pero la industria cosmética ha avanzado en la creación de productos resistentes al agua con ingredientes más efectivos y seguros para nuestra piel; encontramos algunos con protección solar, fórmulas más ligeras y no tan grasosas, e ingredientes naturales y reciclables que reducen el impacto ambiental. Esta elección se ha vuelto más popular no solamente por los estilos de vida activos, la conveniencia y comodidad de no estar retocando constantemente, sino también por las recomendaciones de influencers en redes sociales; pero debemos ser responsables con lo que vemos y las decisiones que tomamos a la hora de elegir que ponernos en nuestro rostro”.

 

“Estamos bombardeados con información compartida en Instagram, Tik Tok, Facebook, You Tube, etc. y ante soluciones inmediatas seguimos consejos de personas que no son profesionales, sino puentes para vendernos una marca. En el caso de los productos waterproof, promueven su uso mostrando con simples pruebas su eficacia, por ejemplo.: se maquillan los labios, besan un vaso de vidrio y este no se marca, o se apoyan una servilleta sobre el rostro con base y perdura limpia. Esto ya nos es suficiente para con un click, comprar algo nuevo que a veces termina vencido en el fondo de nuestro neceser. Así como nos detenemos a leer tablas nutricionales en los alimentos, es clave leer las etiquetas de las cremas y maquillajes que consumimos. Por eso es tan importante la visita al dermatólogo. Una vez informados por quienes tienen los conocimientos para diagnosticarlos correctamente, podremos comenzar a elegir de manera consciente aquellos cosméticos que sean de nuestra conveniencia y agrado”, expresó la entrevistada.

 

Por este motivo, agregó: “Recuerden, los productos y técnicas que prometen la durabilidad y permeabilidad del maquillaje, son a prueba de agua, no de roces (al refregar nuestros ojos, rascarse la cara por ej.), ni de alimentos aceitosos que toquen nuestros labios recién maquillados con el labial más waterproof del mercado. Para tolerar mejor su uso constante, es importante una buena hidratación para recibir bases, correctores y polvos fijadores. Siempre remover restos de maquillaje, no colocar máscaras de pestañas o pomadas de cejas sobre restos de productos, podemos provocar la debilitación del vello y perderlo. Existen tratamientos que los fortalecen y los podemos usar en nuestras rutinas de noche”. 

 

Para finalizar, recomendó: “Si tenemos pestañas muy débiles o no podemos vivir sin rímel, hay algunos con tecnología politérmica que se elimina solo con agua caliente, siendo poco irritable para ojos y una gran ventaja para pieles sensibles o personas alérgicas.  

Claramente, a mayor tecnología cosmetológica, más costosos se vuelven los productos y las rutinas de cuidado. Lo importante es conocer nuestra piel, consultar con profesionales y luego de acuerdo a nuestras necesidades y bolsillo, adaptarnos a lo que más nos conviene y es funcional”.

Fuente: RTS Noticias