La UNL está a punto de cambiar su historia, un rector saliente y una mujer que asume por primera vez el cargo más importante. La transición está en marcha, Enrique Mammarela analizó para RTS Medios su gestión y el traspaso a la nueva rectora.
Valeria Elías
RTS Medios
La Universidad Nacional del Litoral está a punto de cambiar su historia con una renovación en su rectorado, será encabezada por primera vez en su historia por una mujer, Laura Taravella, quién fue electa en diciembre pasado. El rector saliente Enrique Mammarella conversó con RTS Medios sobre el balance de su gestión y el estado actual de la casa de altos estudios.
En sus primeras palabras, el rector Mammarella destacó que “la UNL es una universidad de dimensiones nacionales, con más de 50.000 estudiantes y una red de facultades, institutos y centros de investigación. La UNL, sin querer ser obsecuente, es una de las universidades públicas más relevantes del país. Gestionar una institución de este tamaño implicó coordinar políticas académicas, científicas y de extensión bajo el principio de cogobierno”.
Mammarella apostó a la planificación a largo plazo con el Plan Estratégico 100+10 (2020-2029), que fijó metas en internacionalización, innovación y vinculación con el medio.
“La prueba de fuego fue «la pandemia» – explicó el entrevistado. El rectorado y toda su gente enfrentó su mayor desafío en 2020. La pandemia obligó a virtualizar clases y exámenes en tiempo récord. La UNL fortaleció plataformas digitales y garantizó la continuidad académica, mientras reforzaba su rol social con hospitales y centros de salud de la región. Implicó cambios administrativos como la digitalización de documentos y expedientes. Luego, la post pandemia consolidó un modelo híbrido y dejó instalada una infraestructura tecnológica que hoy es parte del día a día universitario. Seguimos usando los mismos recursos tecnológicos y digitales con la presencialidad que caracteriza la funcionalidad universitaria”.
Respecto a la economía en tiempos de restricciones y reformas económicas Mammarella destacó que “la universidad atravesó años de crisis económica y presupuestos ajustados. Siempre fue así, hubo momentos buenos y otros no convenientes. Pero la estrategia fue diversificar fuentes de financiamiento: proyectos con empresas, cooperación internacional y programas de emprendedurismo científico, el programa padrinos forma parte también de la estrategia, por ejemplo”.
“También – hizo hincapié el rector– se modernizaron servicios y se ampliaron obras en la Ciudad Universitaria. El desafío pendiente, que le corresponde a la nueva gestión, es asegurar recursos estables para sostener la expansión y garantizar equidad en el acceso, en un contexto nacional complejo, manteniendo las formas y el prestigio que se fue construyendo en años de gestión universitaria. A la nueva gestión le toca el desafío de administrar y gestionar en un contexto social y económico más complejo, pero con otras perspectivas más modernas”.
El balance de una gestión
Mammarella deja una universidad con mayor proyección internacional, infraestructura renovada y un plan estratégico que trasciende su mandato. La comunidad académica atravesó con resiliencia la crisis sanitaria y hoy cuenta con herramientas digitales consolidadas.
“La nueva gestión recibirá una institución fortalecida, pero con retos claros: expansión de la oferta académica a nuevas franjas etarias, financiamiento, inclusión y adaptación a un país en constante transformación. El legado es una universidad que supo planificar, innovar y resistir, pero que aún tiene camino por recorrer”, expresó el entrevistado.
Para cerrar la nota Enrique Mammarella reflexionó que “en el desempeño de la función de rector, uno toma dimensión de la real importancia de la UNL a nivel nacional e internacional. Debo reconocer que en este período de rectorado la Universidad me dio la oportunidad de seguir creciendo personalmente, me aportó formación y contactos con los cuales uno puede continuar un vínculo profesional, humano y de amistad”.
Fuente: RTS Noticias