Las precipitaciones de las últimas semanas complicaron el ingreso de máquinas a los campos. En la región núcleo sólo se levantó el 25% de los lotes cuando debería superar el 60%.
Las intensas lluvias registradas en gran parte de Santa Fe y provincias vecinas generan preocupación en el sector agropecuario por el retraso en la cosecha de soja y el posible impacto sobre la producción. Con suelos saturados y acumulados que en algunas zonas superaron los 500 milímetros, especialistas advirtieron que el exceso de humedad dificulta el trabajo en los campos y puede afectar calidad y volumen del grano.
Desde la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, Cristian Russo explicó que la región núcleo atraviesa una demora marcada en la recolección. “Estamos con un atraso bastante importante acá en región núcleo, hablamos de más de un 30%. Tendríamos que estar prácticamente pasando el 60% del avance de la cosecha de soja”, señaló.
El especialista precisó que hasta el momento sólo se pudo cosechar cerca de una cuarta parte del área sembrada. Según indicó, la soja es uno de los cultivos más sensibles cuando se retrasa la recolección, especialmente en contextos de humedad persistente.
Russo remarcó que el panorama más complejo se observa en el centro norte de Santa Fe, además de zonas de Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos y el centro oeste bonaerense. “La situación es compleja y te diría muy compleja”, afirmó al describir el escenario actual.
En ese marco, alertó que si continúan las lluvias durante las próximas semanas podrían profundizarse los daños productivos. “Dos semanas de humedad persistente o de agua para el cultivo, como es tan sensible la soja, es plagas, hongos y todo lo que pueda afectar al rinde”, sostuvo. El sector espera mejores condiciones climáticas en mayo para retomar el ritmo de cosecha.
Fuente: RTS Medios