“Las organizaciones que sobrevivan no serán las más grandes, ni las más tecnológicas”

El conferencista internacional Jonatan Loidi, en conversación con RTS Medios sobre liderazgo, innovación y nuevas formas de trabajo, expresó su visión sobre estos temas. “Liderar hoy implica combinar visión de largo plazo con ejecución diaria, empatía con exigencia, y libertad con responsabilidad”, remarcó.

Valeria Elías

RTS Medios

Los tiempos cambian y las organizaciones se modifican con el tiempo. El mundo nuevo demanda liderazgos renovados, nuevas estructuras laborales y sociales, formas de organización que se van innovando y transformando con la evolución tecnológica y los cambios políticos. Para tener una visión más completa, RTS Medios entrevistó a Jonatan Loidi, conferencista internacional especialista en temas de liderazgo e innovación empresarial.    

 

— ¿Cómo deben ser los nuevos liderazgos ante los cambios y recientes desafíos del mundo laboral?


— Los nuevos liderazgos tienen que dejar de ser jerárquicos y controladores para convertirse en claros, humanos y estratégicos. Hoy no se lidera desde el cargo, se lidera desde el criterio y la capacidad de dar sentido.

En contextos de incertidumbre, el líder no es el que tiene todas las respuestas, sino el que formula las mejores preguntas, baja la ansiedad del equipo y define prioridades. Necesitamos líderes que entiendan el negocio, pero también a las personas; que sepan leer el contexto, tomar decisiones con información incompleta y, sobre todo, hacerse cargo del impacto de esas decisiones.

El gran desafío actual no es la falta de talento, sino la falta de dirección. Por eso, liderar hoy implica combinar visión de largo plazo con ejecución diaria, empatía con exigencia, y libertad con responsabilidad”.


—¿Cambiaron los paradigmas con las nuevas generaciones en las formas de trabajo?


—”Sí, cambiaron… pero no tanto como a veces se cree.

Lo que cambió no es la voluntad de trabajar, sino la relación con el trabajo.

Las nuevas generaciones no rechazan el esfuerzo; rechazan el sinsentido. No buscan estabilidad eterna, buscan aprendizaje, coherencia y propósito. No quieren jefes, quieren referentes. No quieren horarios rígidos, quieren objetivos claros.

El error de muchas organizaciones es confundir flexibilidad con falta de reglas. Justamente, cuanto más flexible es un sistema, más claras deben ser las reglas del juego: qué se espera, cómo se mide, qué se reconoce y qué no se tolera.

La permanencia laboral hoy no se compra con promesas futuras, se construye con experiencias presentes valiosas”.


—En términos de innovación, ¿Argentina está preparada para el nuevo mundo?


— Argentina tiene algo muy valioso: capacidad de adaptación. Vivimos en un contexto cambiante desde hace décadas, y eso desarrolló creatividad, resiliencia y pensamiento lateral.

El problema no es el talento, es la escala y la consistencia. Innovar no es tener ideas, es sostener procesos, invertir en largo plazo y conectar innovación con negocio real.

Estamos preparados en términos humanos y creativos, pero todavía nos falta fortalecer:

  • La articulación entre educación, empresa y tecnología
  •  La cultura de ejecución
  •  La visión estratégica de largo plazo

La oportunidad está. El riesgo es seguir improvisando cuando el mundo exige método, foco y profesionalismo.


—¿Cómo construir un perfil empresarial y laboral fuerte en un mundo que despersonaliza?

— Volviendo a lo esencial: criterio, pensamiento crítico y valores claros.

En un mundo de algoritmos, automatización y ruido permanente, el diferencial humano no es saber más, sino pensar mejor. Tener criterio para decidir, decir que no, priorizar y sostener convicciones.

Formar un perfil fuerte implica:

  • Entender el negocio y el contexto.
  • Desarrollar autoconocimiento.
  • Aprender a comunicar con claridad.
  • Asumir responsabilidad por lo que uno elige y por lo que evita.

La tecnología potencia pero no reemplaza el sentido común. El liderazgo del futuro no será el más digital, sino el más consciente, íntegro y coherente.


Para finalizar, Loidi enfatizó: “Estamos atravesando un cambio de época, no una moda.

Las organizaciones que sobrevivan no serán las más grandes ni las más tecnológicas, sino las que logren liderar personas en medio del cambio, construir sentido y transformar complejidad en decisiones claras. Ahí está hoy el verdadero liderazgo”.

Fuente: RTS Noticias