La planta de Díaz permanece paralizada desde comienzos de año y sus trabajadores no perciben salarios. El empresario Pablo González busca asumir las deudas de la firma y retomar la producción.
La operación para transferir Sudamericana de Lácteos a un grupo encabezado por el empresario rosarino Pablo González se encuentra demorada por diferencias con el gremio Atilra. La planta ubicada en la localidad de Díaz permanece sin actividad desde comienzos de año y los 70 empleados continúan sin cobrar sus haberes.
González, un ingeniero químico nacido en Pergamino y radicado en Rosario, había manifestado su intención de ingresar al mercado lácteo y encontró una oportunidad en la empresa, actualmente en manos de capitales cordobeses. «Estaba dispuesto a asumir el pasivo», se indicó sobre la propuesta presentada para hacerse cargo de la compañía y de las deudas acumuladas.
La negociación avanzó con los actuales propietarios, que aceptaron desprenderse de la operación, pero se trabó en las conversaciones con el sindicato de los trabajadores lácteos. Entre las condiciones planteadas por el empresario figura la transformación de la sociedad en una cooperativa y el pago de salarios menores durante la etapa inicial para volver a poner en marcha la actividad.
Además, González propuso un esquema alternativo que contempla el despido temporal de 20 empleados con indemnización y una posterior reincorporación. «A eso también se está resistiendo el gremio Atilra», señalaron. Estas diferencias son las que actualmente impiden cerrar el acuerdo.
El plan del empresario prevé reanudar la elaboración de queso barra, con un 30% de la producción destinada al mercado interno y el 70% restante orientado a la exportación hacia países limítrofes. «Por ahora no hay avance», se indicó, aunque no se descarta una intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe para intentar destrabar las negociaciones.
Fuente: RTS Noticias