“Estamos listos para volver a abrir la industria de hilados y telas cuando sea posible”, declaró el dueño tras del anuncio que dejó 260 operarios en la calle.
Tras cerrar sus dos plantas productivas de hilados y telas, y despedir a 260 operarios, el empresario Luis “Pinky” Alal aseguró que mantiene la esperanza de reabrir la de Goya, Corrientes, sin dar definiciones sobre lo que sucederá con la de Villa Ángela, Chaco, cuya persiana también bajó.
Explicó que la decisión de cerrar las plantas de Emilio Alal SACIFI se debió a factores estructurales y comerciales que dificultan la competitividad de la industria, de acuerdo con declaraciones tomadas por la agencia Noticias Argentinas.
Señaló al respecto que “el contrabando de productos textiles y la apertura indiscriminada de importaciones hacen muy difícil competir en un esquema de altísimos costos que la industria argentina no puede sostener”.
De acuerdo con denuncias formuladas por la Fundación ProTejer, la Argentina enfrenta el creciente riesgo de recibir el descarte del fast fashion global, es decir, prendas que otros países ya no pueden reciclar, reutilizar ni eliminar sin costos ambientales elevados.
En un año, la ropa usada pasó a representar más del 11% del total de la indumentaria importada.
La preocupación del sector no se centra en el consumo de segunda mano en sí, sino en la escala del fenómeno y la ausencia de controles integrales.
Por este y otros motivos, en sus declaraciones, Alal describió el contexto como adverso, sin perspectivas de cambios relevantes a corto y mediano plazo, aunque enfatizó la disposición de la empresa para retomar la producción: «Estamos listos para volver a abrir la industria de hilados y telas cuando sea posible”, afirmó.
Centró la expectativa en el momento en que la industria pueda recuperar competitividad y retomar la actividad, con la infraestructura y el personal preparados para reabrir.
La realidad no se presenta muy propicia para esa especulación de mejora, ya que la utilización de la capacidad instalada del sector descendió al 32,5%, lo que representó una baja de 4,6 puntos porcentuales respecto de septiembre y de 15,3 puntos frente a octubre de 2024.
Derrumbe en el sector
En ese sentido, la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) dio cuenta de que la actividad del sector registró una caída interanual del 24% en octubre de 2025, muy por encima del retroceso promedio de la industria manufacturera, que fue del 2,9% en el mismo período.
Desde diciembre de 2023, el sector textil acumuló una pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.
El cese de actividades de las plantas de Emilio Alal SACIFI se suma al de otras textiles, que en los últimos meses anunciaron cierres o reducciones de sus plantas, con caída en el empleo.
La medida marca el fin temporal de una Pyme con más de 100 años de historia en el sector textil argentino, dedicada a la fabricación de insumos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, además de la producción de hilados de algodón y telas.
El cierre total de las plantas en Goya dejó a más de 260 trabajadores correntinos sin empleo.
Fuente: Noticias Argentinas