La crisis es la oportunidad para reinventarse

Crucijuegos es una empresa que nació en Rosario como un pequeño emprendimiento familiar y que, a lo largo de tres décadas, ha evolucionado para liderar el diseño, la fabricación y las experiencias de entretenimiento en Latinoamérica.

Valeria Elías 

RTS Medios

Crucijuegos está en plena transición hacia la industria 4.0, integrando tecnología avanzada en todos los procesos de diseño y producción. Incorporaron sistemas de automatización, inteligencia artificial y análisis de datos para mejorar la eficiencia, reducir desperdicios y garantizar una calidad constante en cada producto que fabrican.

En 2004, fueron los primeros en nuestra industria en certificar la norma ISO 9001, un logro que los posicionó como líderes en estándares de calidad y procesos.

Actualmente, están en tratativas para certificar nuevas normas internacionales, que incluyen regulaciones de seguridad y sostenibilidad, con el objetivo de expandir su presencia en mercados globales como Europa y Estados Unidos. Estas certificaciones no solo avalan la calidad de nuestros productos, sino también nuestro compromiso con la mejora continua y la excelencia.

Con 18 sucursales de centros de entretenimiento en todo el país, el Departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) trabaja en colaboración con departamentos de planificación urbana y empresas privadas para co-crear soluciones personalizadas. Desde parques temáticos culturales hasta espacios inclusivos y proyectos sostenibles, cada iniciativa refleja nuestro compromiso con las comunidades.

El jóven emprendedor, Ignacio Imaz, integra Board Advisor de Endeavor, conversó con nosotros para que podamos conocer su historia e inspirar una visión diferente ante los momentos cruciales de la vida. 

Ignacio se presenta “si hay algo que siempre me ha definido es la energía y el empuje para ir hacia adelante, incluso en los momentos más difíciles. Desde joven, siempre tuve claro que quería crear algo distinto y, sobre todo, algo que dejará una huella. Mi vida siempre estuvo rodeada de amigos, familia y relaciones de confianza, y fue esa red la que me empujó a no rendirme jamás. Aprendí que las grandes ideas no nacen sólo de uno mismo, sino también de compartir, escuchar y trabajar en equipo”.

Para comprender la historia de cómo se reformuló la empresa para salir adelante ante la crisis, Imáz comentó “todo empezó en los años 90, cuando mi padre, después de cerrar un videoclub, decidió fabricar el primer pelotero de Rosario. En ese momento no lo sabíamos, pero esa decisión cambiaría nuestras vidas. Tomé las riendas de ese pequeño emprendimiento con una visión a futuro: quería traer a Argentina lo que veía en el mundo. Pero no me conformaba con eso; quería fabricarlo aquí, con el talento argentino, y llevarlo al mundo a precios competitivos. No solo queríamos copiar lo que otros hacían, sino hacerlo mejor, con calidad, creatividad y una impronta única”.

Luego, destacó “la crisis del 2001: El momento que nos hizo más fuertes”

“Como muchos emprendedores, enfrenté grandes desafíos, y uno de los momentos más difíciles fue la crisis del 2001. En medio de la incertidumbre económica, había dos opciones: rendirnos o reinventarnos. Elegimos lo segundo. Nos apoyamos en el equipo, en nuestros amigos, en nuestros sueños y en la creencia de que algo mejor era posible. Buscamos soluciones: renegociamos contratos, optimizamos recursos y empezamos a mirar hacia afuera, diversificando mercados y apostando por la calidad como bandera. En esos momentos, entendí que la resiliencia y la visión son las claves de cualquier emprendedor: no se trata de evitar las crisis, sino de usar cada desafío como una oportunidad para crecer” culminó su historia.

La visión de futuro: Innovación con propósito

El objetivo que se plantean para para el 2030 es consolidarse como la empresa número uno en equipamiento urbano en Latinoamérica, y lo hacemos con una visión clara: crear espacios que no solo transformen comunidades, sino también dejen un legado duradero.

En este sentido, el CEO aclaró “desde ese momento, la misión fue clara: crear espacios distintos. No se trataba solo de fabricar juegos, sino de diseñar experiencias:

  •   Traer lo mejor del mundo a Argentina y fabricarlo aquí.
  •   Hacerlo con calidad y con una visión sostenible.
  •   Llevarlo no solo a las plazas del país, sino también exportarlo al mundo con orgullo y competitividad.

Hoy, con 18 sucursales de centros de entretenimiento y una planta donde la materia prima se transforma con tecnología de industria 4.0, seguimos llevando esa visión adelante”.

“Lo más importante: La energía de la gente” dijo convencido 

“Si hay algo que me enseñó esta historia- continúa Ignacio- es que nada se logra solo. Desde el primer día, siempre estuve rodeado de personas que suman, que aportan ideas, que empujan para adelante. La clave está en armar equipos, confiar en las relaciones y tener la humildad para aprender de los demás. Por eso, cada paso que damos en Crucijuegos está marcado por la colaboración, por las ganas de innovar y por el compromiso de hacer algo que realmente importe. No fabricamos productos, construimos espacios que inspiran y transforman”.

 

Un mensaje para los emprendedores

El empresario emprendedor se tomó la licencia de compartir unas palabras para aquellos que necesitan un empujón para animarse. 

Si estás en una encrucijada, recordá esto:

  1.   No hay imposibles si hay empuje: La energía y la pasión pueden mover montañas.
  2.   Rodéate de personas que te sumen: Amigos, equipo, socios. Las relaciones son la verdadera riqueza.
  3.   Pensá en grande, actuá con firmeza: Mirá al futuro, pero trabajá hoy para que esa visión se haga realidad.
  4.   Transformá las crisis en oportunidades: Cada desafío es una puerta que puede abrir algo nuevo.

No importa si estás empezando con algo pequeño. Lo que importa es que empieces. Porque el camino se construye caminando, con empuje, con visión y, sobre todo, con la energía de nunca rendirte.

Algo más para agregar, estamos construyendo la Torre Cruci, donde abriremos el bar “Al Volo”, un espacio para que las personas vivan la experiencia de nuestra filosofía: crear espacios únicos que conecten, inspiren y transformen.

¡Un saludo y mucha energía para los que emprenden! Finalizó el entrevistado.



No hay edad para empezar algo nuevo 

En Argentina, 23,3% de los adultos está involucrado en algún tipo de emprendimiento, según un informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Esto significa que casi 1 de cada 4 argentinos es emprendedor y, en ese universo, 53,7% son hombres y 46,3%, mujeres.

Podemos nombrar varios empresarios en la historia que demostraron que iniciar un proyecto o emprender después de los 40 años no solo es posible, sino que puede ser altamente exitoso. Casos como el de Ray Kroc, quien expandió McDonald’s a nivel mundial a los 52 años, destacan cómo la experiencia acumulada y una visión clara pueden marcar la diferencia.⁠ ⁠Emprender no depende de la edad, sino de aprovechar los recursos disponibles en el momento adecuado. Este es un listado de empresarios que alcanzaron el éxito después de los 40.⁠