Tras no haber terminado de la mejor manera en LAM, se volvieron a cruzar en MasterChef Celebrity.
Marixa Balli y Yanina Latorre volvieron a quedar enfrentadas gracias a un ida y vuelta que comenzó en MasterChef Celebrity y tuvo su réplica más contundente en LAM, donde “La Cachaca” explicó por qué siente que su ex compañera la subestima de manera constante.
El conflicto se activó durante una gala del reality en la que los participantes debían cocinar inspirados en los siete pecados capitales.
A Balli le tocó la envidia y, al presentar su plato, dejó una frase que no pasó desapercibida: “Soy una mujer muy envidiada, es una buena semana para este plato”. El comentario se viralizó rápidamente y muchos lo interpretaron como una indirecta dirigida a Yanina Latorre, quien está en el programa en reemplazo de Maxi López.
La reacción de Latorre no tardó en llegar. Fiel a su estilo filoso, respondió: “Es un absurdo que la envidie. La envidia siempre es de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo”.
Luego, profundizó su postura en audios que le envió a Ángel de Brito y que circularon en distintos medios, donde aseguró estar “harta” de la situación y deslizó que Balli estaría utilizando el tema como un “recurso”. Incluso fue más allá al sugerir que, antes de su llegada, “nadie sabía” que Marixa formaba parte del ciclo y que gracias a ella ahora “da notas” y “sale en portales”.
Con ese material sobre la mesa, Balli respondió en LAM con un descargo que buscó ir más allá del cruce directo. “Yo creo que Ángel me dio un lugar muy lindo, me dejó conducir un programa que es un camión y eso provocó problemas”, expresó, aludiendo a que el conflicto se habría profundizado cuando tuvo mayor visibilidad dentro del ciclo.
Lejos de esquivar la polémica, Balli defendió su trayectoria y su manera de manejarse en el medio: “Tengo muchos años en este ambiente, no miento, enfrento las situaciones y me hago cargo cuando tengo un conflicto. Si hablo es porque las cosas pasaron, no soy una demente”. También recordó que en su momento decidió dar un paso al costado para evitar compartir espacio con Latorre, una convivencia que ya sentía insostenible.
El momento más fuerte llegó cuando escuchó el audio en el que Yanina se adjudicaba un supuesto mérito por su presencia mediática. Ahí, Marixa fue tajante: “Es fuerte cómo me minimiza. No solamente me minimiza a mí; es su forma de pensar… que todos somos menos, que todos somos una porquería. Esa ironía que maneja, que todos estemos por debajo”.
Para cerrar, Balli reivindicó su recorrido profesional y dejó en claro que su lugar en los medios no depende de nadie. Con años de trabajo, escenarios y exposición, sostuvo que su carrera se construyó con esfuerzo propio, más allá de las disputas y los momentos de mayor o menor pantalla.
Fuente: Noticias Argentinas