La brecha salarial de género llegó al 29,3% y aumentan las dificultades para sostener tareas de cuidado

Un relevamiento del CELS advierte un deterioro en las condiciones económicas de los hogares vinculados al cuidado y un retroceso en indicadores laborales. El estudio también señala que la reforma laboral aprobada por el Congreso no incorpora políticas para la economía del cuidado.

El informe “La cocina de los cuidados #7” del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) señala que la brecha salarial de género alcanzó el 29,3% y advierte sobre el deterioro de las condiciones económicas de los hogares que sostienen tareas de cuidado. El relevamiento analiza el impacto de las políticas públicas desde la asunción del gobierno de Javier Milei y registra recortes en áreas vinculadas al cuidado, además de un contexto laboral con mayor informalidad.

 

Según el documento, la reforma laboral aprobada por el Congreso se da en un escenario de ampliación de las desigualdades y no contempla herramientas para abordar la economía del cuidado ni para reducir la informalidad en ese sector. El informe recuerda que el trabajo en casas particulares explica el 20,12% de la informalidad laboral y advierte que la profesionalización y el desarrollo de servicios de cuidado podrían generar hasta 1,8 millones de puestos de trabajo directos e indirectos hacia 2030.


Brecha salarial y situación económica


El estudio indica que la brecha salarial de género revirtió la tendencia a reducirse que se registraba desde 2019. Entre las personas ocupadas pasó del 24,2% al 29,3%, lo que implica un aumento de 5,1 puntos porcentuales durante la actual gestión. En el caso de trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia, la diferencia se amplió del 22,5% al 26,3%.


La encuesta incluida en el informe fue realizada entre el 17 y el 27 de diciembre de 2025 y releva las condiciones de los hogares vinculados a tareas de cuidado. Allí se registra que el 42% de las personas encuestadas afirmó que su situación económica empeoró durante el último año, mientras que el 16% indicó que continúa en condiciones igual de desfavorables que en 2024.


Además, el 56% de los hogares consultados señaló que debió ajustar el gasto en alimentos por falta de recursos. Para sostener los ingresos, seis de cada diez personas indicaron que recurrieron a ahorros, solicitaron créditos formales o préstamos familiares, o sumaron un trabajo adicional. El relevamiento también indica que el 32% de quienes respondieron ya tiene más de un empleo.


Impacto en el cuidado de niños, mayores y personas con discapacidad


El informe también releva cambios en la organización del cuidado dentro de los hogares. En familias con niños y niñas menores de cinco años, el 43% no asiste al jardín, lo que implica que las tareas de cuidado recaen principalmente en el entorno familiar.


En el caso de las personas mayores, el 59% de las familias resuelve el cuidado con su propio tiempo. Al mismo tiempo, cayó la contratación paga de servicios: en centros de día pasó del 13% al 0%, en empleadas de casas particulares del 8% al 5% y en cuidadores domiciliarios del 14% al 11%.


Las familias que cuidan personas con discapacidad también reportaron mayores dificultades durante 2025. Entre los principales obstáculos mencionaron el aumento de medicamentos (70%), problemas para conseguir prestadores (39%), dificultades para acceder a traslados (36%), trabas para tramitar certificaciones (24%) y el costo de los servicios profesionales (20%). En ese contexto, la asistencia a centros de día y escuelas especiales cayó del 24% al 8% en el último año.