El canciller informó a diplomáticos tener pruebas de la implicación de EEUU e Israel en “actividades terroristas” internas y de que se distribuyeron armas.
La situación está «bajo control total», aseguró el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, tras la ola de violencia vinculada a las protestas durante los últimos días, y puso de manifiesto la injerencia de Estados Unidos.
Lo dijo en una reunión con diplomáticos extranjeros, donde subrayó que las protestas a nivel nacional «se volvieron violentas y sangrientas» a fin de dar una «excusa» al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir, según informó la cadena de televisión Al Jazeera y recogió la agencia Noticias Argentinas.
En forma simultánea, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, agradeció públicamente «la gran labor de la honorable nación iraní en las manifestaciones masivas» de apoyo al actual Gobierno iraní que tuvieron lugar este lunes, contrapuestas a las protestas antigubernamentales.
Como antecedente inmediato, en Venezuela, días después de que las milicias de EEUU penetraran en su territorio y extrajeran al presidente Nicolás Maduro y a su esposa del lugar en que descansaban, los movimientos sociales que responden al chavismo convocaron a una movilización callejera que, aunque apenas ocupó dos cuadras, sirvió para que la prensa internacional interpretara como resistencia popular al operativo norteamericano.
Jameneí sostuvo en mensaje al pueblo iraní: «Hoy habéis realizado una gran labor y habéis creado un día histórico. Estas vastas concentraciones llenas de firme determinación han frustrado los planes de los enemigos extranjeros que debían ser ejecutados por mercenarios internos».
Resaltó asimismo la «determinación» y la «identidad» que la nación iraní demostró «ante el complot de los enemigos extranjeros que pretendían llevar a cabo mercenarios nacionales».
«Esto ha sido una advertencia a los políticos estadounidenses para que dejen de engañar y no confíen en mercenarios traicioneros», agregó, a la vez que destacó la fortaleza y el poder del pueblo «consciente y perspicaz con respecto a sus enemigos».
El disparador de las protestas
Las protestas en Irán, activas desde finales de diciembre, se han producido en un escenario de crisis económica y fuerte depreciación de la moneda nacional, extendiéndose por todo el país.
El canciller iraní las vinculó con la advertencia de Trump sobre una posible acción militar contra Teherán si se tornaban sangrientas y, según su interpretación, de esa forma alentó a «terroristas» a atacar tanto a manifestantes como a fuerzas de seguridad con el objetivo de provocar una intervención extranjera.
Jerusalem Post había reportado la semana pasada que Washington consideraba tal acción para apoyar a los manifestantes en la nación persa, mientras que Israel estudiaba si el reciente secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, podría establecer un precedente aplicable al Gobierno iraní.
Araghchi afirmó que Irán obtuvo pruebas de la implicación de Estados Unidos e Israel en «actividades terroristas» internas, incluido material audiovisual que mostraría la distribución de armas a manifestantes, y señaló que las autoridades divulgarán próximamente confesiones de detenidos.
En cuanto al apagón nacional de internet que se prolongó durante varios días, el ministro de Exteriores indicó que el Gobierno está coordinando con las autoridades de seguridad para garantizar que el servicio sea restablecido en breve.
Fuente: Noticias Argentinas