Entre enero y septiembre de 2026, la ANMAT aprobó 291 estudios de farmacología clínica, un 36% más que en el mismo período del año anterior.
Los ensayos clínicos son investigaciones fundamentales para demostrar la seguridad, eficacia y dosificación adecuada de nuevas tecnologías sanitarias antes de su disponibilidad generalizada y, entre enero y septiembre de 2026, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó 291 estudios de farmacología clínica, una cifra que supera los 290 autorizados durante todo 2025.
Desde la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que concentra el 94,2% de los estudios aprobados, destacaron este incremento como una muestra consolidada del desarrollo de capacidades científicas y regulatorias en el país para la evaluación de medicamentos y tratamientos innovadores, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Este impulso se da, además, en el marco del acuerdo de colaboración institucional firmado entre el Ministerio de Salud de la Nación y CAEMe, orientado a potenciar el ecosistema de la investigación clínica. El convenio contempla una proyección acumulada de US$8.000 millones de inversión privada durante los próximos seis años por parte de las empresas asociadas a la Cámara, con el acompañamiento de políticas públicas que favorezcan un entorno propicio para su desarrollo.
Además de su valor científico, constituyen un motor económico clave: actualmente, la investigación clínica representa cerca del 50% de la inversión privada total en I+D (Investigación más Desarrollo) del sector empresarial argentino.
El crecimiento de la investigación clínica en Argentina se apoya en una red federal de más de 700 centros de salud que conforman una infraestructura estratégica para la investigación clínica en distintas regiones del país.
A su vez, desde CAEMe valoraron el trabajo de la ANMAT en la actualización de herramientas regulatorias y el fortalecimiento del diálogo técnico con agencias de referencia internacional, un factor determinante para garantizar la convergencia con estándares globales y desarrollar criterios que acompañen la incorporación de nuevas tecnologías sanitarias de manera segura y oportuna.
“La investigación clínica amplía las oportunidades para los pacientes al permitirles acceder a tratamientos de vanguardia en simultáneo con los países más desarrollados. Al mismo tiempo, genera empleo calificado, exporta conocimiento y posiciona a la Argentina en el mapa de las inversiones globales”, señaló Gastón Domingues Caetano, presidente de la entidad.
Fuente: Noticias Argentinas