En el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976, la periodista Mónica Gutiérrez y el referente de la UCR Luis Alberto Changui Cáceres compartieron sus miradas sobre el final de la dictadura y el proceso de reconstrucción democrática que comenzó en 1983.
Por Malvina Cavaleri
RTS Medios
Con las elecciones del 30 de octubre de 1983, la Argentina puso fin a siete años de dictadura cívico militar, la última en el país. Ese domingo, más de 15 millones de argentinos se acercaron a las urnas para emitir su voto, volviendo a ejercer el derecho de elegir a sus gobernantes. En la provincia de Santa Fe, particularmente, votaron 1.749.620 personas, lo que significó un 88,28% del padrón.
Para conocer un poco más sobre cómo fueron los últimos años del golpe cívico-militar y la transición a la democracia, RTS Medios dialogó con la periodista Mónica Gutiérrez y el histórico referente radical Luis Alberto “Changui” Cáceres, quienes desde sus respectivos lugares y roles dieron su mirada de cómo se vivió dicho proceso.
Durante la dictadura, los medios de comunicación, por ejemplo, estaban sometidos a un sistema de control, de censura y de disciplinamiento. Había prohibiciones explícitas a la hora de difundir ciertos temas, sobre todo los que tenían relación con la represión, las detenciones que se producían, la desaparición de personas y la persecución a la guerrilla.
En su mayoría, la prensa acató las órdenes y se adaptó a lo que no sabían cómo comunicar, había algunos pocos que escaparon a esa lógica y sufrieron las consecuencias. Uno de ellos fue Jacobo Timerman, titular del diario La Opinión, que fue secuestrado, torturado y retenido en un centro de detención clandestina en 1977. Y otro fue de Robert Cox, de Buenos Aires Herald, que tuvo que exiliarse por amenazas.
Pero, con la vuelta de la democracia, el panorama comenzó a cambiar. “El año 83 encuentra a los medios camino a las elecciones, con lo cual la tarea del periodismo empieza a liberarse. Y si bien todavía bajo el control militar, ya los marcos de presión sobre la información se relajaron”, indicó Mónica Gutiérrez.
Un país que volvía a hablar
“La transición comienza a producirse en los medios especialmente en 1982, cuando pasa la Guerra de Malvinas. Al caer Puerto Argentino, la sociedad se encuentra muy debilitada económicamente por todo lo que conlleva el paso de la guerra”, explicó la periodista. “A partir de ese momento comienza a relajarse la censura en los medios, que obviamente era potente, porque sabían que si transgredían la normativa militar, en relación a temas prohibidos, podían ser sancionados, clausurados o eventualmente intervenidos”, añadió.
“Los medios de comunicación finalmente empezaron a reflejar el enorme malestar que tenía la sociedad debido a la caída de Puerto Argentino en la guerra de Malvinas, las dificultades económicas, el encarecimiento de los precios, el funcionamiento de la Circular 1050 que dejó a mucha gente en la calle”, continuó.
Por otro lado, habían aumentado las manifestaciones y los reclamos populares, jugando un papel fundamental para el llamado a elecciones. “Había mucha esperanza en el pueblo”, manifestó Luis Alberto “Changui” Cáceres. “No había que salir a afiliar gente, hacían fila en los locales partidarios para afiliarse. Nos pasó a nosotros (radicalismo) y le pasó también al peronismo en su momento. Había una enorme expectativa, un gran deseo de participación en la ciudadanía”, recordó.
El camino hacia la recuperación democrática
Tras conocerse la convocatoria a elecciones se abrió una etapa de intensa movilización política y social en el país. Los partidos volvieron a organizarse y el pueblo esperaba con ansias poder volver a las urnas.
Al ser consultado sobre qué recuerdo tiene de ese período, el dirigente radical sostuvo que: “Mucha actividad, tratando de llegar al proceso electoral de la mejor manera posible. Convencidos de que íbamos a hacer una buena elección, sinceramente no pensando que íbamos a ganar. Esto fue algo que en las últimas semanas comenzó a tomar un color diferente y realmente a advertir que había posibilidades de ir un poco más allá de hacer una buena elección”.
Además, Cáceres remarcó que la movilización popular y la guerra de Malvinas fueron claves para el llamado a elecciones. “Lo que sucedió aceleró el proceso de ida del gobierno militar”, aseguró.
En tanto, sobre cómo se vivió desde el lado del periodismo, Gutiérrez expresó: “Tuve la suerte de poder hacer toda la campaña del 83, cubriendo todo de punta a punta. Fue realmente muy festivo, en términos de que todos entendíamos que entrábamos en democracia y comenzaba un nuevo país, donde podíamos comenzar a ejercer nuestra profesión realmente. Sobre todo para los más jóvenes que habíamos entrado al oficio en plena dictadura”.
El inicio de una nueva etapa y sus desafíos
El 10 de diciembre de 1983, con la asunción de Raúl Alfonsín, comenzó una nueva etapa institucional en el país. El retorno de la democracia estuvo acompañado por grandes expectativas sociales, pero también por enormes desafíos políticos, económicos y sociales tras los años de dictadura.
“Con la llegada de la democracia comenzó a liberarse realmente todo. Tuvimos la oportunidad de hacer coberturas de aquellos temas que habían estado tapados durante el gobierno militar. Ahí llegó la tarea de la CONADEP y los medios aparecieron con toda su potencia para tratar de contar lo que había pasado en los años previos”, relató la comunicadora.
“Todos sentíamos la responsabilidad de poder contar profundamente lo que no había podido ser contado”, afirmó.
Desde el lado político, Cáceres manifestó que “el desafío fundamental era volver otra vez a afianzar el sistema democrático y cumplir con las promesas de campaña, entre las cuales estaban el juicio a las Juntas Militares y a las organizaciones guerrilleras”.
“Al mismo tiempo también se enfrentaban problemas muy serios, cuando Alfonsin llega habia una deuda de 45 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional que había tomado la dictadura militar y a las 24 horas la Argentina tenía que hacer un pago de 350 millones de dólares, y no había una moneda en el Banco Central. Había que afrontar todo eso, la situación era complicada en todo sentido”, añadió.
Por último, sobre la importancia de ser parte de los primeros diputados en el retorno a la democracia, el gremialista fue contundente: “Tenía la satisfacción de estar haciendo lo que debía hacer”.
Este contenido forma parte de un especial de RTS Medios a 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina. La cobertura incluye entrevistas, notas, producciones audiovisuales y piezas para redes que abordan distintas dimensiones del período y sus impactos en el presente.
Fuente: RTS Medios