Las tomas y bloqueos se multiplicaron en establecimientos de nivel secundario en diversas ciudades francesas.
Los conflictos entre los estudiantes y la Policía local por las medidas de fuerza del movimiento estudiantil en Francia sumaron este miércoles otro capítulo de tensión.
El incremento de las acciones directas y los choques en las inmediaciones de los establecimientos educativos tiene como resultado 413 escuelas tomadas y registra 6.500 detenidos hasta el momento.
La Policía francesa reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos, hasta el momento no se reportaban heridos como en días anteriores.
Miles de jóvenes volvieron a ganar las calles en las últimas horas para protestar contra la precariedad en las aulas y, lejos de finalizar las tensiones, los sindicatos redoblaron sus amenazas al Gobierno con continuar los paros si el Estado no ofrecía más recursos a las escuelas.
André Fadda, sindicalista de la CGT francesa, habló esta mañana con el canal argentino La Nación + y declaró que “adolescentes de entre 14 y 16 años son reprimidos ferozmente y sin piedad por la Policía”.
“A veces son protegidos por delegados sindicales de fábricas y empresas que también son castigados”, afirmó Fadda.
Por su parte, el ministro de Educación, Édouard Geffray, reconoció las “dificultades para sustituir” a los profesores y aseguró que el Gobierno quiere trabajar para resolverlas.
También espera que los mismos estudiantes que este miércoles salieron manifestarse regresen a las aulas en los próximos días, según el sitio RFI.
“¡No le creemos. Seguimos movilizados!”, afirmó una estudiante secundaria de nombre Margot, en declaraciones a la cadena de radio mencionada.
El martes, alrededor de 450.000 personas según los organizadores, 266.000 según el Ministerio del Interior francés, se movilizaron en toda Francia.
Los reclamos
Los estudiantes reclaman mayores recursos para la educación, denuncian el deterioro de los centros escolares y la falta de profesores, especialmente en los barrios más desfavorecidos.
Para el Ministerio del Interior, las cifras estimadas de manifestantes que participaron en las movilizaciones son 266.000, 56.000 de ellas en las calles de París.
En París, Estrasburgo, Rennes y Toulouse la policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para reprimir a grupos estudiantiles.
Durante la jornada de protestas del martes fueron arrestadas 488 personas y 43 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
Desde el 28 de septiembre, según el Ministerio del Interior, 6.547 personas fueron detenidas en relación con este movimiento.
Críticas desde Moscú
El Palacio del Elíseo guarda silencio mientras la Policía francesa “apisona y machaca a niños” durante las protestas estudiantiles, opinó en una entrevista la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, lo que marca el grado de repercusión internacional de esta crisis en Francia
“Lo único que realmente me inquieta en relación con esto es el silencio del Palacio del Elíseo respecto a las acciones de la Policía; esas imágenes, creo, ayer las vio todo el mundo. Todos los que siguen la agenda política internacional. Esa misma policía francesa, aparte de la palabra ‘apisonaba’, solo puedo usar la palabra ‘machacaba’, a sus propios hijos sin miramiento alguno”, afirmó la funcionaria.
Además, la vocera apuntó al silencio por parte de la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, así como de los miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE).
“El segundo punto que me interesó. ¿Y dónde está Kaja Kallas? ¿Alguien puede despertarla? […] ¿Y dónde están ellos, por así decirlo, en su Bruselas, en esas suyas PACE, dónde están todos? Este es su momento estelar”, indicó Zajárova, citada este miércoles en un espacio destacado del sitio Actualidad RT.
Según la portavoz, “por fin todo ha coincidido como a ellos les gusta”, pero solicitó “al menos una sola vez alguna declaración real o una declaración que se acerque a ser real, sobre cómo no se puede tratar así a personas pacíficas, desarmadas, yo diría directamente incluso a niños, escolares, estudiantes”.
En tanto, señaló: “Probablemente, debería haber usado otras expresiones: detener, arrestar, pero, por desgracia, no puedo, porque lo que ayer y en estos días vimos no se deja describir con el léxico politológico o jurídico tradicional. Esto no es una detención. […] Esto es simplemente una masacre, una auténtica masacre”.
Fuente: Noticias Argentinas