El presidente de la entidad, Javier Martín, señaló caída de la actividad, estrés financiero en pymes y dificultades estructurales como el alto costo del financiamiento y la presión impositiva.
La Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) expresó su preocupación por la situación que atraviesa la industria en la provincia. Su presidente, Javier Martín, sostuvo que el sector acumula más de dos años con niveles de actividad muy por debajo de lo normal y advirtió sobre el impacto en el empleo.
“Venimos de dos años muy difíciles, 2024 y 2025. Pensábamos que en 2025, además de la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación, íbamos a tener algún tipo de rebote en el nivel de actividad, pero no se ha dado”, afirmó. Indicó que, tras una leve mejora a fines de 2024 y comienzos de 2025, la mayoría de las ramas industriales cerraron el año con caídas promedio de entre 8 % y 9 % respecto de 2024, que ya había sido un año negativo.
Martín explicó que, tras dos años y medio de retracción, muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan un fuerte estrés financiero y económico. “Se ha hecho todo lo posible por sostener la mano de obra, pero es muy difícil mantenerse facturando el 80 % o 90 % de lo que sería una facturación normal”, señaló.
Entre los factores que profundizan la crisis, mencionó el alto costo del financiamiento —con tasas que consideró “prácticamente prohibitivas”—, la presión impositiva, que estimó entre el 40 % y el 50 % del costo de un producto, y los problemas logísticos derivados de un sistema de transporte concentrado en el camión y con infraestructura vial deteriorada.
También planteó la necesidad de modernizar el sistema laboral, poniendo el foco en los costos no salariales. “El salarial está decaído. La gente gana poco, consume poco y no repunta el consumo”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la estabilidad macroeconómica fue un avance, pero remarcó que no resulta suficiente para revertir la situación. “Tenemos que pensar en propuestas para reactivar el mercado interno. Es fundamental”, afirmó. Además, recordó que por cada trabajador directo de la industria hay aproximadamente tres empleos indirectos vinculados a la actividad, lo que amplifica el impacto de la crisis en la economía provincial.
Fuente: RTS Medios