El Gobierno provincial activó protocolos y tomó muestras de agua y fauna. “No consumir los peces que se encuentran muertos”, recomendó Alejandro Luciani.
El secretario de Biodiversidad de Santa Fe, Alejandro Luciani, se refirió a dos situaciones registradas en los últimos días en cursos de agua de la provincia: la aparición de espuma en un brazo frente a Coronda y la mortandad de peces en el río Carcarañá, en el tramo comprendido entre San José de la Esquina y Oliveros. El funcionario explicó qué se sabe hasta el momento, cuáles son las hipótesis en estudio y qué medidas preventivas se adoptaron.
En relación a la espuma detectada en un arroyo cercano a Coronda, Luciani señaló que se trataría de un fenómeno natural vinculado a la crecida y a la caída repentina de agua en una cascada. “Los científicos hablan de que hay un hecho natural justo en una cascada, producido por el agua que cae muy repentinamente y con una crecida que estaba sufriendo el arroyo”, indicó. Agregó que no existen datos que permitan afirmar la presencia de sustancias químicas y que el curso de agua se encuentra bajo monitoreo periódico.
Consultado sobre posibles riesgos para la salud o restricciones, sostuvo que no hay prohibiciones específicas en ese sector. “No hay ninguna complicación para la salud tampoco”, afirmó, y aclaró que se continuará con los controles habituales sobre distintos cursos de agua del sur y norte provincial.
En cuanto a la mortandad de peces en el río Carcarañá, explicó que el sábado alrededor de las 17 comenzaron a recibir imágenes y avisos de autoridades locales. “Nosotros rápidamente pusimos en marcha el protocolo y en el día de ayer a la mañana se procedió a la toma de muestras tanto de agua como de peces muertos”, detalló. Las extracciones se realizaron en el tramo santafesino del río, desde Puerto Gaboto y Oliveros hasta San José de la Esquina, y también se reportaron casos en territorio cordobés.
Luciani indicó que se analizan dos hipótesis, aunque la principal apunta a un proceso natural asociado a las lluvias intensas del jueves. “Nuestros biólogos del ministerio y también biólogos del Conicet, UNL y UNR están hablando de un fenómeno más natural que se debe a un fenómeno de descomposición de materia orgánica que con la lluvia muy fuerte hubo una remoción y eso produce un consumo muy grande de oxígeno y los peces lamentablemente tienden a morir”, explicó. Como medida preventiva, remarcó: “La recomendación es primero no consumir los peces que se encuentran muertos o en estado de que se están muriendo”, y adelantó que, una vez conocidos los resultados, se evaluarán las acciones correspondientes en caso de detectarse algún componente químico.
Fuente: RTS Medios