La ordenanza establece capacitaciones comunitarias y la georreferenciación de desfibriladores. El programa será financiado con un porcentaje de los fondos provenientes de fotomultas.
El Concejo Municipal de Esperanza aprobó por unanimidad una ordenanza que establece un protocolo unificado para actuar ante emergencias cardíacas y avanzar hacia la conformación de una ciudad cardioprotegida. La iniciativa busca capacitar a la comunidad y coordinar la respuesta ante situaciones de paro cardiorrespiratorio en distintos puntos del territorio.
El concejal Mariano Puig, impulsor del proyecto, explicó que el objetivo principal es involucrar a distintos sectores de la sociedad en la preparación ante este tipo de emergencias. “Apuntamos a generar capacitaciones para docentes, profesores en clubes, personal de gimnasios y la sociedad en su conjunto, para que sepan cómo actuar y a quién llamar”, indicó.
La ordenanza contempla la formación de vecinos y trabajadores en lugares de alta concurrencia, así como la identificación y georreferenciación de desfibriladores disponibles en la ciudad. Según adelantaron, se estima que el programa se implementará de manera progresiva durante los próximos años hasta alcanzar una cobertura integral.
Por su parte, el médico cardiólogo Jorge Allín destacó que la participación de la comunidad será un factor clave en la efectividad del sistema. “Cuando uno sufre un paro cardiorrespiratorio, en el 70% de los casos hay alguien presente que puede actuar, y el tiempo de respuesta es fundamental”, explicó.
El financiamiento del programa se realizará mediante la asignación del 10% de los recursos provenientes de fotomultas, que serán destinados a la compra de equipamiento y a la capacitación permanente. Desde el Concejo señalaron que la medida apunta a consolidar una política pública sostenida en el tiempo para mejorar la respuesta ante emergencias cardíacas.
Fuente: RTS Medios