Enrico en Cascada Saladillo: “Sin esta obra que reactivó el gobernador Pullaro, el Puente Molino Blanco se derrumbaba”

Se trata del enlace que conecta Rosario y Villa Gobernador Gálvez. El ministro recorrió los avances de las tareas e informó que ya se completaron los trabajos sobre los pilotes del puente y la construcción de la primera de las dos pantallas que frenan el retroceso de la cascada.

El Gobierno Provincial continúa con los trabajos en una obra de ingeniería hídrica clave para proteger la cascada del Arroyo Saladillo. Se trata de una obra que contó con dos etapas, y se llevó adelante con recursos provinciales de manera urgente, luego de que Nación no la priorice.

Sobre esta obra, el ministro Enrico remarcó la sensibilidad del proyecto. “La intervención que impulsó el gobernador Maximiliano Pullaro para hacernos cargo de esta obra, asegura la conectividad para miles de vecinos que se trasladan diariamente entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez a través del Puente Molino Blanco y la Avenida Circunvalación 25 de Mayo”. “Por los temporales de los últimos meses, que llevan consigo altos registros pluviales, el caudal de agua hubiese continuado un retroceso natural de la cascada, aproximándose a los pilotes del puente. Por eso se le dio celeridad a esta obra, el peligro de derrumbe era inminente si no se actuaba”, agregó el funcionario.

“Son casi 10 mil vehículos que pasan todos los días, con gente que va a trabajar, estudiar o moverse dentro del área metropolitana. Ya completamos la construcción del primero de los dos elementos de contención para la protección de la cascada del Arroyo Saladillo, es decir, de la pantalla que está más próxima al salto de la cascada, que hoy está a unos 40 metros y marcará un tope a su retroceso”, destacó Enrico.

El ministro santafesino consignó que “actualmente, se completaron los 19 módulos de hormigón armado que componen el primer elemento de contención y se llevan ejecutados 43 de los 53 bloques de anclaje de la segunda pantalla. Ambas estructuras, están enterradas a 33 metros de profundidad a lo largo de 114 metros, permitiendo estabilizar el sector más crítico de la cascada, evitando su avance”.

“En estos momentos también se trabaja en la construcción de las vigas que conectan la primera pantalla con la trasera, lo que le dará un refuerzo mayor a su estructura para asegurar la misión de evitar el retroceso de la cascada en sentido del puente”, finalizó.


Una obra estratégica


Desde la Secretaría de Recursos Hídricos precisaron que tanto el Puente Molino Blanco como el de Avenida Circunvalación aseguran el paso de una localidad a la otra en menos de 10 minutos.

Sin esta obra que viene desarrollando la Provincia para contener el retroceso de la cascada, podrían verse afectadas ambas vías y los desvíos implicarían hasta 8 kilómetros y más de 20 minutos de traslado, afectando a usuarios de transporte público, la circulación de vehículos particulares y de carga.

Esta conectividad resulta clave para el funcionamiento logístico de la región por su vinculación con rutas productivas y accesos a zonas portuarias, impactando tanto en la actividad económica como en la dinámica diaria del Gran Rosario.

Las obras de protección incluyeron, en primera instancia, intervenciones en el Puente Molino Blanco, con el objetivo de reacondicionar su estructura y proteger los estribos. Mientras que, en la segunda etapa del proyecto, se centró en la construcción de dos pantallas subterráneas de contención.

Fuente: Gobierno de Santa Fe